EL EXILIO INTERIOR

Adiós Madrid

Llegó el final. Hoy la última de San Isidro, los ' victorinos'como broche. Ahí es nada.
Adiós Madrid
domingo, 10 de junio de 2018 · 11:45

FRANCISCO MARCH

Llegó el final. Hoy la última de San Isidro, los " victorinos"como broche. Ahí es nada.

Desde este portal taurino se ha intentado informar, valorar, criticar, aplaudir...todo lo acontecido en lo que se promocionó como " Mundial del toreo", con rigor y entusiasmo.Y con la edición diaria del Magazine, elaborado con mimo artesanal y trabajado hasta que la madrugada ya casi anunciaba el nuevo día.

La información taurina vive una encrucijada que no escapa a la de la propia tauromaquia. Sobre ella se vierten juicios sumarísimos y también desprecios desde presunciones la mayoría de las veces tan injustificadas como injustas.

Es como si en lo que a la prensa taurina concierne, algunos quisieran encontrar un mirlo blanco que ni está ni se busca en ninguna otra actividad o campo ( no sólo)informativo.

La prensa taurina, al menos la que uno conoce, tiene las mismas servidumbres que la de cualquier otro ámbito. Las mismas de toda actividad empresarial. Pero eso no la convierte en sospechosa, cuando no culpable,  de la retahíla de reproches que sobre ella se vierten.

La libertad de expresión y juicio  no debería ir por barrios ni según quien la ejerce, pues ello contraviene su propia esencia. 

Quien aquí firma, desde el "exilio interior" al que- como a tantos- le ha condenado la política y Balañá, y , también, en ese "tendido de los sastres" en el que in situ o desde la tele ha seguido la Feria, sólo pretende compartir con el lector - si es que lo hay- una pasión que nos une y que, matices o gustos al margen, debería fortalecerse desde las mismas trincheras. Quien esto firma , como cualquier aficionado, se paga los viajes, los hoteles, las comidas ( mejores o peores)y, también, la entrada de cada tarde de toros, incluso en aquellas- contadísimas- en que por deferencia de alguien haya podido ocupar un lugar preferente en la plaza. Así, desde hace medio siglo.

Luego, al escribir, busco y rebusco luces y alegrías, incluso en las tardes más sombrías, en la certeza de que otros , con todo rigor y derecho, ya se ocuparán de lo contrario. 

Una opción personal que , como en la contraria, no compromete - o no debería - ni credibilidad ni honorabilidad.

Pero no se trata de justificar nada. Al contrario. Se trata de que hoy, en la última, antes del regreso a Barcelona, digo adiós a Madrid, a la ciudad en que nacieron mi abuelo y mi padre, a la que siempre vuelvo con el corazón palpitante,  después de un mes de toros, de encuentros y desencuentros, y ya cuento los días para,con cualquier excusa, regresar.

Una tarde de toros en Las Ventas, con triunfos o broncas, acuerdos y desacuerdos, es pura vida.

Gracias Madrid. Adiós Madrid. Nos volvemos a ver.