ENTREVISTA

Sergio Galán: “Me dolió que el presidente me castigara sin la novena Puerta Grande por algo que se tomó como personal”

'Me parece muy bien que el reglamento hay que cumplirlo, pero la mayoría era de oreja'.
martes, 12 de junio de 2018 · 10:56

No es que pudiera: es que debió abrir la puerta grande. Se produce otro acto de pillería del palco como ocurrió con Fortes. Ahora ha sido Sergio Galán, que estuvo espléndido.

Vienes de tener una actuación extraordinaria en Sevilla y Valencia, ayer salida a hombros en Granada… y día de perros el sábado en Madrid. Lo echasteis para adelante a partir del tercer toro cayendo el diluvio universal. Independientemente de ese plus de mérito, ¿se puede hablar de la actuación más completa en Madrid?

Sí, acabé muy contento. Le pudimos hacer muchas cosas a los toros. Fue de las actuaciones con más matices y más redondas.

Posiblemente faenas a un toro las ha podido haber más importantes, pero en conjunto a estos dos toros se rozó la perfección. Y en el quinto ya era difícil por el agua caída.

Sí, nos dio rabia por el tema de la puerta grande. Luego el hándicap de la cantidad de agua, que hubo momentos muy complicados, algo que no es nada fácil. La verdad que fue una tarde de sobreponerse, y superar esas dificultades te motiva. Me da mucha rabia lo de la PG, y luego porque puse dos banderillas cortas me dijo que no me quiso dar la oreja de la salida a hombros.

Está claro que los reglamentos son para cumplirlos pero también para flexibilizarlos. Es un regalo que se le hace al sufrido espectador. A pesar de los paraguas, petición había. Intenta ser padre del cuerpo, pero no entendí nada.

Me parece muy bien que el reglamento hay que cumplirlo, pero la mayoría era de oreja. Pero luego yo entendí que sí y era que no, pero la oreja me la tenía que haber dado. No queda otra que no darle más vueltas. Me quedé con rabia porque no te quita una oreja, sino una PG. Sí es verdad que todo lo que estaba en mi mano lo di y eso te reconforta.

Quiero destacar cómo cargaron con la tarde Apolo y Ojeda.

Sí, Apolo es un todoterreno, todo el aficionado lo conoce porque tiene mucha regularidad. Tiene un corazón que no le cabe en el pecho. Pero especialmente en los dos toros tiré de él. Ojeda hizo cosas increíbles, pasándose el toro por el pecho, por la cara, de adelante a atrás… toreó de una forma exquisita.

Y el corazón de Óleo para la suerte de matar.

Sí, estuve muy a gusto con él. Está manteniendo una regularidad muy importante. Está transmitiendo muchísima regularidad, algo que no es fácil.

Tienes la cuadra en la mano.

Llevo un par de años que he conseguido caballos jóvenes como Embroque, otro que es Bambino… tengo una cuadra con variedad. Hay caballos nuevos que son muy de mi gusto.

Siempre que se triunfa, aunque le quiten a uno la PG, los dos solemos preguntar lo mismo: ¿El mejor momento de toda una carrera? Y estamos hablando de un torero saliendo a hombros de Madrid…

Sí, porque la madurez te hace ver las cosas de otra forma. Al final, he sido un autodidacta que he tenido que aprender de mis propios errores. La experiencia que te dan los años te hacen mejorar. El nivel de los caballos es mejor y todo es mucho más sólido.

Una pregunta: Este le hizo lo mismo a Ventura, otro año contigo… esta generación ha dignificado total y absolutamente la corrida de rejones. De ahí, la expectación. Habéis dignificado en honorarios que los ganaderos se esmeren en traer corridas… ¿no sería una reivindicación de todo el elenco de caballeros para exigir presidencias especializadas que supiera valorar qué es lo que es torear a caballo y qué es pegar caballazos?

Sí, es una de ellas. Me parece interesante. Sí es verdad que ahora mismo no hay esa unión que deberíamos tener. Esperemos que poco a poco se den las circunstancias para unirnos e ir resolviendo muchas cosas que hay que mejorar. Que haya gente más especializada en los medios también.

El sábado en Madrid con Hermoso y Lea y ayer con Ventura. Tú no entras en guerras.

No, estoy encantado y alrededor de los mejores. Para eso hemos luchado siempre. En Granada muy bien. Mi primero fue un toro sin ninguna opción, el otro sí fue fácil y se movió y lo maté muy bien. Fue una faena exigente pero bonita.