SANTANDER

Perera construye el triunfo y a la personalidad de Lorenzo se lo roba la espada

Una tarde de exposición y triunfo de Perera y de plena personalidad de un Álvaro Lorenzo que, sin salirse de su concepto, logró conectar con un lote complicado con los tendidos de Cuatro Caminos.
miércoles, 25 de julio de 2018 · 17:43

JAVIER FERNÁNDEZ-CABALLERO / FOTOGALERÍA: EMILIO MÉNDEZ

El máximo triunfador de lo que va de temporada en la plaza de toros de Las Ventas, Álvaro Lorenzo, hacía el paseíllo en la tarde de este miércoles en el coso de Cuatro Caminos de Santander. Miguel Ángel Perera y Cayetano le acompañaban en el cartel. Se lidiaban toros de Miranda y Moreno.

Desentendido de la lidia salió el primero de la corrida, un animal al que Perera le echó el capote a pies juntos a la verónica. Brilló Javier Ambel en banderillas, por lo que tuvo que saludar una fortísima ovación. Fue una faena de mimar y de cuidar la condición de un toro en el que el gran acierto fue elegir bien los terrenos, además de intentar no contar la falta de ritmo que acusaba el astado. Mejor por el pitón derecho fue un astado que sí mantuvo la movilidad y la prontitud, aprovechada por la mano derecha del torero. Esa alegría explotada por el extremeño estuvo deslucida por una segunda parte de su embestida que no fue fácil.   Conforme acortó el recorrido, Perera atacó en cercanías y se quedó muy encima de su oponente. Mató de estoconazo que fue tardo en hacer efecto, paseando oreja tras aviso.

De Miranda y Moreno ya era el segundo de la corrida, primero del lote de Cayetano Rivera, astado al que el matador dejó un inicio rodilla en tierra. Raza sin rotundidad fue la fórmula elegida por Rivera para ejecutar la faena al astado, que protestaba los pases por arriba. Toro con un punto de genio que no terminó de domeñar. Además, espada en mano tampoco acertó.

De Fernando Sampedro era el tercero, un toro que trasladó menos emoción al tendido y con el que Álvaro Lorenzo ya desde que se abrió de capote intentó el buen gusto y el concepto templado que viene ejecutando a lo largo de su temporada. Muleta en mano, el toledano impuso esa personalidad de toreo gustoso para hacer lo que pudo ante la parca embestida que tenía delante. Fue un toro con humillación pero muy tardo. Máxima firmeza del manchego, que desgraciadamente emborronó con el acero su gran y buen concepto y proposición.

Del hierro titular de Miranda y Moreno era el cuarto de la tarde, astado con el que Perera anduvo imperioso y logró imponerse a la condición de su oponente. Faena de poderle al astado en terrenos cortos después de un emocionante tercio de varas vivido con las agallas del piquero sacadas a relucir. Se impuso Perera y paseó tras estocada una nueva oreja, lo que le confería la salida a hombros.

“Hormillero”, colorado ojinegro, con dos puntas al cielo y de Miranda y Moreno era el quinto de la corrida, segundo del lote de Cayetano Rivera. Más parado que el primero de su lote, ahora sí tiró de distancias cortas Rivera para sonsacarle algún compás gustoso y con más sensación compacta en el conjunto del trasteo. Mató de estoconazo y hubo petición no atendida por el palco.

Largo se mostró en las dos primeras series un toro del que tiró Lorenzo a base de templarle mucho y atemperarle el tranco. Por la derecha prosiguió labor un torero que gustó al tendido y supo conectar con él, tocando en todo momento las teclas del toro, intentando obligar al animal, pero la espada le quitó un premio seguro. Escuchó una sonora ovación.

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toros de Cuatro Caminos, Santander. Cuarta de la Feria de Santiago. Corrida de toros. Casi lleno. 

Seis toros de Miranda y Moreno.

Miguel Ángel Perera, oreja tras aviso y oreja. 

Cayetano, silencio y ovación. 

Álvaro Lorenzo, silencio tras aviso y 

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