AVANCE OLIVENZA

Ginés Marín enamora de nuevo a su pueblo

Corta tres orejas sellando un valor rotundo ante sus propios paisanos la tarde en al que salió a hombros junto a Luis Manuel Terrón; firmes Espada y Varea
viernes, 6 de marzo de 2015 · 17:24

Arranca la Feria de Olivenza con un cartel en el que cuatro de las esperanzas jóvenes del escalafón harán el paseíllo ante una novillada de Alejandro Talavante: el extremeño Ginés Marín, que debutó cortado cuatro orejas hace justo un año; el madrileño Francisco José Espada, que sorprendió el pasado San Isidro cortando una oreja de fuerza a un novillo de El Montecillo en plena Feria; el pacense Luis Manuel Terrón, que del mismo modo debutó hace doce meses y afronta una campaña en la que la tarde de hoy es clave; por último, el levantino Varea, cuajado en las plazas mediterráneas y con la mente puesta en las inminentes Ferias de Castellón y Valencia.

Recibió Francisco Espada al primero de la tarde con una sutiles verónicas que calaron en los tendidos por ser las de la apertura del serial. Tenía delante un novillo de Talavante para entenderlo, con su cierto punto de casta pero para cuidarlo muy mucho. En faena, las primeras tandas de probatura se comieron la mitad de la faena, y cuando se dio cuenta el madrileño se había pasado el fuelle del astado extremeño. Comenzó entonces a acortar distancias y echar el valor que atesora en el epílogo muleteril. Tras los pinchazos, fue silenciado.

No se lució especialmente en el saludo capotero Luis Manuel Terrón a "Rescoldo", el segundo de Alejandro Talavante. Le debió dar tiempo al novillo antes de tomar la muleta, pidiendo pronto el cambio de tercio al ver las virtudes iniciales del animal, que humillaba en la seda. Lo llevó, tras brindar a Perera, larguísimo especialmente por el pitón derecho. Se gustó por ese lado el novillero extremeño antes de tomar en una tanda la zurda, sin lucimiento. Remató faena en cercanías de nuevo con la diestra, llegando por su cercanía a los tendidos. Estocada y oreja.

Selló verónicas de temple extremo Ginés Marín ante el primero de su lote, que ya protestaba en el inicio y se propinó una voltereta cuando el novillero le ofreció la media. Intentó un quite por chicuelinas pero perdió las manos el astado. En faena, tras brindar a su abuelo al cielo, perdió también las manos el astado jabonero. Debió cuidarlo muy mucho por la mano derecha, pasándose el novillo cerquísima, logrando en esa distancia corta la emoción que transmitió a los tendidos. Sacó su raza cuando el fuelle se le apagó al claro animal. Mató de estocada y paseó la oreja.

No tuvo materia prima Varea con su primer oponente, un jabonero sucio de Talavante al que le faltó de todo. Varea lo intentó con la muleta, pero le faltó novillo, que tenía poca fuerza. Dejó una efectiva estocada y escuchó palmas.

Con el quinto, Francisco Espada veroniqueó con efectividad. Se impuso al novillo, pues en los toques había que intentar dominar su embestida. Saboreó grandes muletazos iniciales, hierático, para luego hilvanar un trasteo sobre la mano diestra. Prosiguió a medias distancias, dejando un pinchazo que le esfumó la oreja.

Selló Ginés Marín ante el séptimo una faena de cercanías, en la que atestiguó su grandísimo momento y en la que se gustó por ambas manos. Desde las verónicas iniciales hasta el final por bernadinas, fue todo verdad el novillero extremeño. Fue un auténtico titán, demostrando un valor fuera de lo normal y sellando que aquí ha venido para quedarse. Mucho interés despertó en los tendidos. Selló un estoconazo y paseó el premio de nuevo.

 

Le plantó cara Varea al cierraplaza con el pundonor que atesora su concepto. A pesar de la falta de gracia de un novillo deslucido de Talavante, el poder del levantino no atosigó al astado. Gran toreo por momentos sobre la mano derecha, gustándose en dos pases de pecho enroscados. Técnicamente sí que se gustó el castellonense, pero las circunstancias pro las carencias del animal no le permitieron más.

Le plantó cara Varea al cierraplaza con el pundonor que atesora su concepto. A pesar de la falta de gracia de un novillo deslucido de Talavante, el poder del levantino no atosigó al astado. Gran toreo por momentos sobre la mano derecha, gustándose en dos pases de pecho enroscados. Técnicamente sí que se gustó el castellonense, pero las circunstancias pro las carencias del animal no le permitieron más.

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toros de Olivenza. Primera de Feria. Novillada picada. Más de tres cuartos de entrada.

Ocho novillos de Alejandro Talavante: 1º con su punto de casta, a menos; 2º noblón; 3º sin fuerza pero con calidad; 4º descastado; 5º con cierto rebrinco, a menos; 6º sin fuelle; 7º con su punto de gracia, desfondado; 8º deslucido.

Francisco José Espada, silencio y palmas.

Luis Manuel Terrón,oreja y oreja.

Ginés Marín, oreja y dos orejas.

Varea, palmas y

Galería de fotos

Comentarios