ENTREVISTA

Jorge Buendía: “La Pinzoniana es una corrida muy especial”

El próximo sábado 13, se celebra la IX Edición de 'La Pinzonina' en la coqueta Plaza de los Descubrimientos
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jueves, 11 de octubre de 2018 · 09:59

EMILIO TRIGO

Jorge Buendía llega a los toros de la mano de su padre. Como siempre fue, como se gestaron tantos buenos aficionados. Su padre fue crítico taurino en varios medios de  comunicación de Huelva a principios de los años 80 y él le acompañaba en su recorrido por los festejos de la provincia. Eran los años en Huelva de dos acontecimientos que espolearon mucho a la afición de la tierra: de un lado, la reinauguración de la Plaza de Toros La Merced, en la capital. De otro, la irrupción de Miguel Báez Spínola, el último eslabón de la cadena ‘Litri’ por ahora.          

De inmediato inocula el veneno de la afición. Ya no le vale con ser sólo espectador y Jorge Buendía decide intentar ser torero. Comienza a entrenar y a ir al campo visitando todas las ganaderas de la provincia. Su debut en público sin picadores tuvo lugar en 1986 en Zalamea la Real. Decidido a dar un paso al frente, se inscribe como alumno de la Escuela Taurina de Valencia y eso le permite pisar plazas de la importancia de Huelva, Sevilla y Valencia.

1997 marca otra fecha determinante en su trayectoria profesional. Es la temporada en la que Jorge Buendía cambia de escalafón y se convierte en banderillero. Se estrena como torero de plata a las órdenes del matador de toros Emilio Silvera.

Buendía abandona la práctica profesional del toreo en 2002, año en el que da un nuevo vuelco a su carrera y empieza a dedicarse a la empresa taurina. En 2005, se le plantea la posibilidad de cumplir un sueño: tomar la alternativa. Jorge lo afronta de forma testimonial, como la culminación de la ilusión de llamarse matador de toros. Se doctora en Tauromaquia el 25 de diciembre de 2005 en Guatemala, en la localidad de Morazán de Progreso, con Lagravere como padrino y Chilolo de testigo. Con la alternativa en sus manos, Jorge Buendía cierra, ahora sí, el libro de su trayectoria profesional como torero.

Otra faceta profesional de Jorge Buendía es la de apoderado del matador de toros David de Miranda, a quien está mimando al máximo dada las excelentes cualidades que tiene el triguereño. El apoderamiento es una faceta en la que contempla profundizar con el paso del tiempo. 

Es en abril de 2002 cuando surge la posibilidad de dar toros en Palos de la Frontera, aún con plaza portátil. La empresa taurina centra ya toda su atención y se convierte en el eje de su actividad. Actualmente, Jorge Buendía se considera “Un empresario en pleno crecimiento. No sólo entendido esto desde el punto de vista de la cantidad, sino también de la calidad, ya que pretendo mantener mis plazas bajo la premisa de ofrecer carteles buenos en un momento tan complicado como el actual. En este sentido, mi objetivo es consolidarme, y cuando se den las circunstancias, poder dar el salto a plazas de mayor rango. Mi planteamiento consiste en priorizar los carteles que transmitan seriedad del espectáculo, eventos donde se cuiden todos los detalles, esencialmente, la categoría de los toreros y de las ganaderías que anuncie y saber respetar la personalidad de cada plaza”

Y así, con esa filosofía, nació hace nueve años ‘La Pinzoniana’ en Palos de la Frontera, en su coqueta Plaza de los Descubrimientos.  

En efecto, parece mentira. Nueve años de una corrida muy especial y por la que mucha gente me ha puesto nombre y cara como empresario. Un ‘invento’  que ha funcionado en un mundo donde hay que tener mucho cuidado con las novedades”.

¿Por qué ha cuajado este singular festejo?

 “Siempre he pensado que los festejos, cualquiera de ellos, tienen que tener sentido y apostar por ellos. Aquí tanto el pueblo, el Ayuntamiento, el empresario, los toreros y los ganaderos han apostado por un festejo especial, que se celebra en una plaza especial. Un festejo en una fecha complicada como es el final de la temporada, que en 10 años ha consolidado su imagen y prestigio en toda la tauromaquia. Después es crucial dar con los toreros importantes en cada momento.  Todo es un conjunto de cosas que hacen que sea enorme el interés de todo el mundo por estar vestido de ‘Pinzón’ en la Plaza del Descubrimiento”.

 ¿Que tiene La Pinzoniana de especial?

 “Más allá de la indumentaria, de alguna libertad que nos tomamos como que quien recoge la llave sea un ave de cetrería, lo importante es que es un festejo que el pueblo de Palos de la Frontera ha hecho suyo, que el Ayuntamiento se ha dado cuenta que suma en la economía local. El Ayuntamiento ha organizado alrededor del festejo una ‘Feria de la Tapa’ que es un acontecimiento y fundamentalmente que el aficionado palermo y  en general de toda la provincia ha percibido que se hace todo con seriedad y torería.  Además debemos reconocer que los primeros años las cámaras de Canal Sur le dieron repercusión gracias a la cual caló en toda Andalucía y fuera de ella”.

 Jorge el cartel de este año tiene muchos matices

“Así es, Antonio Ferrera ha toreado las dos tardes más importantes de la temporada este 2018, Domingo de Resurrección en Sevilla y Beneficencia en Madrid. Sin ninguna duda que esté en la Pinzoniana nos prestigia a nosotros y le apetecía al torero extremeño. Fandi es un clásico, sus tardes en esta plaza se cuentan por llenos de ‘No hay Billetes’ y por ‘Puertas Grandes’, un torero muy importante por el tipo de gente que lleva y por su entrega en la plaza. Por último, David de Miranda, reaparece en esta plaza después de una temporada y media, es una plaza muy cercana a su casa y que acoge al torero de Trigueros como si fuera propio.  La ganadería Domínguez Camacho ha sido triunfadora en esta plaza, y gracias a ello triunfadora en la provincia y se merece volver. Por tanto el cartel tiene esos matices de novedad y a la vez de premiar los merecimientos de cada cual en la plaza. Muy contento por el cartel que hemos cerrado”.

¿Y la taquilla como va?

 “La Plaza del Descubrimiento en Palos de la Frontera es una plaza que conocemos muy bien, la venta de entradas va como siempre, con normalidad y si no sucede nada raro o el tiempo no lo impide, lo normal es que rocemos el lleno o incluso pongamos el cartel de no hay billetes”