EDITORIAL

El músculo, nuestra supervivencia

A llenar las plazas: es la única forma de seguir dando fe de nuestra fuerza social ante los tiempos que vienen. Y para eso figuras y empresarios tienen que ponérselo más fácil que nunca al aficionado.
martes, 7 de enero de 2020 · 18:32

Sánchez e Iglesias han sellado este martes el apoderamiento envenenado ya anunciado. Envenenado porque el animalismo, que ya venía impreso en cada uno de los programas electorales de PSOE y Unidas Podemos, se ve reforzado en el punto número 3 del acuerdo. Literalmente dice lo siguiente: «Lucha contra el cambio climático: la transición ecológica justa, la protección de nuestra biodiversidad y la garantía de un trato digno a los animales». 

Y el problema es el siguiente: la tergiversación de la historia de Unidas Podemos hace que la siguiente pregunta la tenga clara –aunque el partido y sus dirigentes estén objetivamente equivocados-, pero ¿hasta qué punto entiende el surrealismo del PSOE que la tauromaquia es maltrato animal? Si no lo entiende, se lo harán entender. Porque los sillones están en juego. Y si no, que demuestre el PSOE lo contrario.

Además del orden de prioridades que ofrece este acuerdo, lo que asombra es que se hable de animalismo a la par que de defensa del mundo rural y de la España vaciada. Pregúntenle a los ganaderos si el animalismo es una bala al corazón de la España rural o no, pregúntenle… -Victorino dixit-.

A llenar las plazas: es la única forma de seguir dando fe de nuestra fuerza social ante los tiempos que vienen. Que si nos atacan, sea sin razones. Y para eso figuras y empresarios tienen que ponérselo más fácil que nunca al aficionado.

Comentarios