EDITORIAL

Metro y medio de autoridad

Pese a que las administraciones hayan dejado claro cuánto mide su... autoridad, nadie ha prohibido celebrar festejos. Ni ángeles ni demonios: es sólo cuestión de voluntad.
lunes, 5 de abril de 2021 · 18:04

La Junta de Andalucía ha hablado: será de metro y medio la vara que autorice o no los espectáculos públicos. Y se aviene a la medida tomada por el Gobierno en Real Decreto Ley del 30 de marzo, que fija en esa distancia entre espectadores (con una coletilla de que "si no fuese posible, se extremarían las medidas higiénicas") las autorizaciones para la celebración de eventos. Ambas administraciones han dejado claro lo que mide su... autoridad. Y el común de los mortales se lamenta porque no habrá toros en Sevilla por su culpa. Por su culpa. Por su gran culpa. Pero eso no es del todo verdad.

Y no lo es por varios motivos, pero el principal es que la decisión de dar toros o no en La Maestranza es de la empresa. Y la responsabilidad de que pueda o no hacerlo es del propio toreo. De TODO el sector. Porque si no somos conscientes de la importancia vital de Sevilla para el corto y medio plazo de la tauromaquia es que no nos merecemos sobrevivir. Por eso es verdad todo lo que dicen los personajes de los diferentes vídeos publicados por Pagés bajo el título Es la hora del toreo; pero lo es tanto que son todos ellos los que deben echar la pata palante y apoyar a la empresa para que la decisión final sea de celebrar el serial. Aunque lo larga que la tengan las administraciones ponga el aforo en un 12 por ciento (injusto, intolerable y cobarde en cuanto al agravio comparativo con otros espectáculos culturales se refiere). 

Dice Ramón Valencia -y tendrá razón, nadie lo duda- que un espectáculo en La Maestranza no es rentable si no es con al menos media entrada. Y tendrá razón, nadie dice que no esté en lo cierto. Porque un empresario taurino no es una ONG, y si no gana dinero no tiene sentido que organice una feria como la de Sevilla y se pase dos meses casi sin dormir para que todo funcione bien. Pero hay momentos en los que un futuro no puede truncarse por metro y medio más o menos. Y no importa si es el Gobierno quien la tiene más grande y a la Junta no le queda más que acatar. Importa la reacción del sector. ¿Y ahora, qué...?

Cuando presentaron las cuentas de la Gira de Reconstrucción todos recalcaron la unión, que era lo que había hecho la fuerza. Y ahora, que de verdad tenemos que empujar porque nos tocan el bolsillo, ¿dónde queda esa unidad? ¿Queremos sobrevivir o queremos imponer caché? Ni ángeles ni diablos en una u otra orilla: simplemente es cuestión de voluntad. El único ingrediente que ni la Junta de Andalucía quiere imponer al guiso (quién sabe si por temor a un 4-M que escucha los ecos de todo el país) ni la empresa quiere acatar si no es con al menos medio aforo.

Ahora tendrán que explicarse uno y otro, pero primero la Administración, que debe exponer el aforo que ella estima teniendo en cuenta el 50% de cines, teatros y también de Taburete en el FIBES (espacio cerrado, por cierto). Y del metro y medio que no cumple, Morante dixit, el Congreso. Ni el Parlamento andaluz...

FOTO: JULIO LÓPEZ - EFE

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