LUNES DE RESACA

La afición colombiana, con el cielo ganado

“Los taurinos no somos ni cerdos, ni psicópatas ni asesinos. Ayer quedó demostrado quienes sí los son', rezaba esta mañana la Corporación Taurina de Bogotá
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lunes, 23 de enero de 2017 · 14:33

JAVIER FERNÁNDEZ-CABALLERO

El alcalde Enrique Peñalosa la volvió a liar de forma encubierta ayer en la reapertura de la Santamaría de Bogotá. Cientos de antitaurinos amenazaron, insultaron, tiraron objetos e incluso hirieron de forma grave a los aficionados que, democráticamente, se acercaban a disfrutar de una tarde de toros en la plaza más seria de América. La policía hizo lo que pudo. Los pocos efectivos disponibles en los aledaños del coso capitalino incluso salieron heridos de consideración de los brutales ataques recibidos. Incluso un tendero que vendía aperitivos a los aficionados para el festejo debió ser trasladado grave al Hospital. Una locura.

Y sí, el que hizo que se cumpliese la sentencia de la Corte Constitucional colombiana fue el nuevo alcalde, pero sacó el lobo tras la piel de cordero que presagió durante una asquerosa campaña en las RRSS en los últimos días. Eso, sumado a una para nada limpia promoción del antitaurinismo con las marcas de redes públicas como bandera, hizo destaparse la careta a un personaje en toda regla.

El mismo político que, allá por 2001, se fotografiaba en el anuncio de los carteles de la Santamaría, ahora, y obligado por la ley, ha devuelto la libertad que Petro quitó a su ciudad. Pero creyó que evitando la seguridad paralizaría un festejo que finalmente, y sin boletaje, se ha convertido en histórico. Pobre diabla, que diría la canción.

Y no está el país y la capital para bromas precisamente: una nación inmersa en una crisis de seguridad generalizada en todas las ciudades colombianas ayer le bailó a la suerte por la irresponsabilidad para con el ser humano de su alcalde Peñalosa. Afortunadamente, los pocos efectivos que había en el coso sacaron pecho. Pero esto puede ser peor en las siguientes semanas. Puede ser trágico, incluso.

"Los taurinos no somos ni cerdos, ni psicópatas ni asesinos. Ayer quedó demostrado quienes sí los son. De nuevo, mil gracias a la Policía de Colombia que, con su valentía y profesionalismo, evitó una tragedia”, señalaba esta misma mañana la Corporación Taurina de Bogotá. De los antis, de su discurso y de su violencia no hay más que decir, porque una imagen de la batalla campal que formaron a las puertas de la Santamaría valen más que mil palabras en contra del animalismo

La afición colombiana tiene ganado el cielo. El triunfo moral que durante un lustro tenía asegurado ayer fue grito de libertad materializada en una reapertura histórica. Después de la batalla psíquica y, antes del festejo, física. Desgraciadamente…

·Como nota estrictamente taurina, dos brindis no justifican la lucha incluso vitalicia que los héroes de la Santamaría llevaron por recuperar esta plaza. Los verdaderos protagonistas extradiegéticos del festejo debieron ser ellos.

 

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