LA PREVIA DE SEVILLA

Mescolanza mediática, ortodoxa... y un adiós que deberá dar la cara

Paquirri -que se despide de La Maestranza-, El Juli y Cayetano harán el paseíllo para lidiar la corrida de Daniel Ruiz
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lunes, 1 de mayo de 2017 · 00:00

JAVIER FERNÁNDEZ-CABALLERO

 

PAQUIRRI

 

Paquirri se despide de Sevilla. A pesar de su ausencia en el coso del Baratillo en los dos últimos años, Rivera Ordóñez no podía irse del toreo sin decirle adiós al coso en el que ha vivido tantas grandes tardes en sus comienzos. Pero eso fue hace mucho tiempo y ahora debe refrendar que seguir en activo implica no dejarse ganar la pelea ninguna tarde. A pesar de que no ejecuta el toreo más ortodoxo del escalafón, sí tiene tras de sí un público no aficionado que acude a la plaza al ver su nombre anunciado.

Se le truncó el fin de semana al torero de dinastía después de que viera cómo la lluvia suspendía los dos festejos en los que estaba anunciado en Laujax y Alcázar de San Juan. Ahora, Sevilla le espera pero sobre todo hay un compromiso que es el que de verdad le quita el sueño: el de Madrid el próximo viernes 26 de mayo.

Aquella tarde hará el paseíllo al lado de dos toreros cruciales para la vida de Las Ventas en los últimos años como Sebastián Castella y Alberto López Simón. Será frente a un encierro de Jandilla-Vegahermosa. Y en la primera plaza del mundo no existen escusas para alivios o Madrid se enfadará…

 

 

EL JULI

Segunda tarde de El Juli en Sevilla en este 2017 y en uno de los carteles más esperados del serial, toreando segundo y quinto. Es difícil, muy difícil entrar en competencia con Julián por ese amor propio y esa raza descomunal que lo han situado a la cabeza de todos desde hace casi veinte años. En Sevilla, además, ha tenido amores y desencuentros, porque aquí abrió dos Puertas del Príncipe un año y al siguiente decidió no venir. Y todos le miraron a él cuando los demás hicieron lo mismo. Tiene carisma y tiene carácter para liderar, por eso se convierte también en el blanco de las miradas. Y hoy no va a ser menos.

Porque ha sabido reinventar su toreo desde la verticalidad, la profundidad y las banderillas hasta el dominio completo del animal y su voluntad, con media muleta arrastrando y un muletazo sin final que comienza en Sevilla y acaba en Nueva York. Pero eso -como todo- no le puede gustar por igual a todo el mundo, y como buen cabecilla de cualquier ámbito tiene una diana pintada en la nuca para las mentes obtusas. Esas que no recuerdan que su última gran cornada, de la suficiente gravedad como para llegar a temer por su vida, la recibió en este albero.

 

 

CAYETANO

Cayetano Rivera ejecuta un toreo impulsivo, en el que los sentimientos en muchas ocasiones pueden a la técnica, algo que en ocasiones le ha jugado en su contra. A pesar de tener una muy corta carrera novilleril por ser un matador de vocación tardía, sí suma en su haber un número importante de temporadas. Pero este año es el definitivo de acartelamiento en las grandes Ferias.

En ellas deberá dar la cara como hace unas semanas hizo en la capital del Turia, tarde en la que la voluntad precisamente impulsiva pudo al toreo más ortodoxo. Aun así, y yéndose incluso a la puerta de chiqueros a recibir a su oponente, logró convencer a los tendidos.

Llega con hasta cuatro festejos mayores a Sevilla: destacando citas como las de la calle de Xátiva, la de la localidad jiennense de Andújar o la de hace dos domingos en la plaza de toros de Palos de la Frontera, en Huelva.

 

 

DANIEL RUIZ

El hierro de Daniel Ruiz es un clásico cada año en la Real Maestranza sevillana. A pesar de no acudir a otro tipo de plazas en los últimos años en las que se exige un mayor número de trapío como Madrid, Pamplona o Bilbao, sí que la afición hispalense tiene cariño a este hierro, siendo en algunas ocasiones materia prima ganadera de su gran Domingo de Resurrección.

Además, El Juli es otro de los toreros predilectos para el hierro albaceteño, que deberá demostrar hoy en Sevilla que la regularidad a la que en últimas temporadas nos ha tenido acostumbrados no es para nada casualidad y precisamente ese ingenio ganadero le hace perdurar campaña tras campaña en las ferias de primera.

 

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