LA CRÓNICA DE SEVILLA

Un quite con la navaja en la mano

El presidente incumple el reglamento y no otorga a Juli una oreja que pidió la plaza a pesar de la estocada; Roca Rey, entregado, no consigue el ansiado premio mientras que Ferrera es silenciado.
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jueves, 19 de abril de 2018 · 21:44

Sevilla 19-4-2018 from Cultoro TV on Vimeo.

TEXTO: JAVIER FERNÁNDEZ-CABALLERO / FOTOGALERÍA: SARA DE LA FUENTE

Era el segundo de la tarde. La Maestranza, que acababa de llegar de Los Remedios, se encontraba expectante ante lo venidero. Y llegó Roca Rey para atreverse a quitar al toro del matador que lleva el nombre de esta Feria. Y lo hizo.

Detrás de ese atrevimiento, una navaja; detrás de ese momento, un porqué a los dos nombres de la cúspide en lo que va de temporada; tras esos chispeantes, un dardo de orgullo al que respondió Juli por chicuelinas de mano baja y un remate de escándalo. Porque hubo miradas, hubo sentencias, hubo juicios en un ruedo que llenó Juli en esa faena, que significó mucho más de lo que el público vio tras el quite que la precedió.

En cuanto a lo físico, tiró Juli de razón para acoplarse al animal en la primera tanda e hincar en la segunda el mentón en el corazón, bajar los hombros, hundir la mano con el palillo y romperse a torear con la izquierda. Y Tejera sonando y no solo fue Tejera… porque fue Tejera con Suspiros de España, que en esta tierra rompe el sentío.

En cuanto a lo subyacente, y mientras estaba la plaza hirviendo y la navaja a flor de piel, fue este el siguiente capítulo de un duelo con Perú que en un frío marzo de Arles en el año 2016 tuvo su origen. Y tiene guasa que fuese el mismo Julián el que apostase por el peruano en aquella Feria de Pascua cuando dos años después es el que le bate el cobre en la mismísima Maestranza.

Fue de tragar, de gobernar el trazo, de poderle al de Jandilla y de construir con inteligencia la faena de Juli, pero también fue de pedirle permiso al entendimiento para que la inspiración se apoderase de la obra, para que el natural volase a contraestilo del animal y para que esa interpretación sin normas diese la intensidad precisa al trasteo. Porque tuvo aires de la magia que solo entiende Sevilla la faena del que piensa que veinte años solo sirven para dar armas al enemigo para intentar que no sigas mucho más en esto; por eso Juli sale cada día a desmontar ese oppidum con el mismo hambre que en el otro siglo salió de Velilla. Y ahí radica la grandeza de quien hoy no se acordó del indulto del martes más que cuando recogió la ovación con que la Maestranza lo premió tras el paseíllo.

Volaron navajas en un duelo que se llevó Julián con la soberbia faena al segundo, pero al que Roca Rey respondió con su soberbia en el tercero. Portagayola, quites, cambiados y planteamiento hierático en un trasteo al que le faltó armazón para transformarlo en premio. Sin probaturas, con el factor sorpresa como ingrediente y rabiando por querer crujirse de toreo fue el trasteo de un Roca Rey que pecó de esa falta de estructura. Porque son clave las dos primeras tandas en la ciudad que entiende de tiempos, y fue ese matiz en el que no acertaron las ganas sin fin del peruano.  

El ejercicio espiritual de Ferrera no tuvo parada en Sevilla, donde por tres veces anunció el tren la estación pero solo en Resurrección uno de Victoriano hizo ademán de avisar al maquinista… pero sin éxito. Ya Valencia atisbó el 2018 que trae el concepto al que hoy no está acostumbrado el público de cualquier plaza. Y puede que La Maestranza, su entorno, su marco y su gente conformen el único escenario óptimo para entender al extremeño y su forma de concebir este arte. Pero ni Jandilla ni Victorino han convertido esta Feria las formas de Antonio en alma y fruto en el tendido y en el palco. Ahora el toro de Madrid tiene la llave para que la Fiesta conforme el apetito del momento que Ferrera lleva consigo.

El presidente, que incumplió el reglamento, no tendrá en esta crónica el protagonismo que buscó. A pesar de la estocada.

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. Undécima de abono. Corrida de toros. Lleno de no hay billetes. 

Seis toros de Jandila, destacando las virtudes del segundo. Primero soso, tercero desinflado, venido a menos el cuarto, quinto y sexto protestones. 

Antonio Ferrera, silencio y silencio. 

El Juli, vuelta al ruedo y silencio. 

Roca Rey, ovación y palmas. 

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