LA PREVIA DE SEVILLA

La inspirada naturalidad

Morante de la Puebla y José María Manzanares -en su tercera comparecencia en Sevilla este año- y Diego Urdiales en su único paseíllo se enfrentarán a un encierro de Juan Pedro Domecq
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lunes, 6 de mayo de 2019 · 08:28

TEXTO: MARCO A. HIERRO / ILUSTRACIONES: JUAN IRANZO

Cartel de inspiración el de este lunes de farolillos en el que llega Juan Pedro Domecq a su cita con La Maestranza y con la expresión artística más sintetizada. Y todo ello en tres versiones distintas, con su diferente personalidad y su concepto diverso del arte del bien torear. Pero todo ello va en favor de la expresión.

MORANTE DE LA PUEBLA

El torero de la inspiración -casi por definición- es de Sevilla y se llama Morante de la Puebla. Así lo demostró el pasado 2 de mayo, en su última comparecencia en esta plaza, cuando se abrió de capote y vinieron las musas a verle pegar verónicas. Morante se creyó a Morante de nuevo, y entonces regresó la espontaneidad,. la naturalidad, la personalidad de un torero que necesita de su fondo para darle sentido a la superficie. Y cuando lo hace da igual si hay trofeos o no.

Porque Morante y Sevilla están encantados de mantener su idilio. Y más en un año en el que se percibe a un Morante más ambicioso, más comprometido con su concepto y con su forma de torear, lo que también significa estarlo con el triunfo. Es cierto que José Antonio está fuera de categorías y de estadísticas, pero también lo es que necesita volver a triunfar en su casa. Aunque no sea necesario para que siga creyendo en él...

DIEGO URDIALES

A estas horas Diego Urdiales estará encantado de haber entrado en un cartel como este y de matar la de Juan Pedro en farolillos y en Sevilla, pero no deja de ser un contrasentido, teniendo en cuenta que es el autor de la tarde torera más importante del pasado año. Pero parece que le cuesta más a Urdiales rentabilizar sus triunfos, porque a su concepto de naturalidad y pureza se une la independencia para mandar en su pan. Y eso no es nada fácil.

Lo corrobora el hecho de que aquella de Madrid fuera su quinta corrida de toros de la temporada 2018, que terminó la campaña con siete y que con ese bagaje fue máximo triunfador de las temporadas de Madrid y Bilbao. Este año entró en la feria de Fallas, pero sólo esa actuación y la de Arnedo son las que lleva a sus espaldas este 2019. Son ya 20 años de alternativa los que tiene Diego y siempre ha apostado por la dignidad. Es eso lo que le ha traído hasta aquí hoy. Lo demás depende de él.

JOSÉ MARÍA MANZANARES

Última oportunidad para José María Manzanares de lograr un triunfo rotundo en 'su' Sevilla hasta la Feria de San Miguel. Hasta ahora el alicantino lleva una oreja paseada el Domingo de Resurrección, y no es José Mari torero que se conforme habiendo balas en el cargador, pero tampoco suele picarse con los triunfos de los colegas porque su particular batalla es tan particular que sólo la libra contra él mismo. No necesita otra cosa.

Porque Manzanares, a estas alturas, ya no necesita el triunfo para navegar. Ni siquiera necesitaría al toro, pero nació torero y continúa buscando la faena de mayor expresión, la de más calado, la que le deje más lleno. Esta tarde no es, para él, otro punto en la estadística, porque necesita un golpe gordo en el Baratillo. Y puede ser con la de Juan Pedro.

JUAN PEDRO DOMECQ

Llega Juan Pedro Domecq a la feria de su pueblo. Es hoy otro Juan Pedro el que regenta la ganadería, que ya lleva cuatro nada menos. El actual está empeñado en otorgar su propia personalidad a la vacada que heredó de su padre, tanto con este hierro como con el de Parladé, con el que se ha empeñado en sacar más poder y más raza, pedro sin renunciar a las numerosas virtudes que para los toreros tienen los animales que cría.

Si para los toreros es el cartel de la inspirada naturalidad, para la ganadería es aportar el material para que se forjen los sueños, porque el hierro legendario de Veragua siempre ha estado ahí en los hitos más importantes de la tauromaquia. Toro de hueso amplio, generosa trana, pechos poderosos y pronunciada arboladura, es también el que su anterior criador denominó como toro artista. Tarde de arte, por tanto, en la arena de Sevilla.

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