LA PREVIA DE SAN ISIDRO

Si cae el Toro, cae la Fiesta

Manuel Escribano, Paco Ureña y Emilio de Justo cerrarán feria en la tradicional corrida de la Prensa con un encierro de Victorino Martín
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domingo, 10 de junio de 2018 · 00:00

TEXTO: MARCO A. HIERRO / ILUSTRACIONES: JUAN IRANZO

Si cae el Toro, cae la Fiesta era el lema del gran Victorino Martín Andrés, fallecido el pasado mes de octubre. Hoy llega la segunda corrida de toros de la temporada a Madrid con el hierro de la A coronada tras la corrida en la que Fortes cortó una oreja para abrir la temporada. Ahora, será una terna compuesta por Manuel Escribano, Emilio de Justo y Paco Ureña la que estoquee el encierro.

MANUEL ESCRIBANO

No tuvo suerte en la pasada Feria de Abril de Sevilla a pesar de su gran apuesta al matar la corrida de Victorino Martín y la de Miura en una doble cita en la que no le embistió ni uno. Dio todo de sí, se puso de verdad con el capote en la puerta de chiqueros, hizo quiebros inverosímiles banderillas en mano y se entregó con la muleta. Pero nada. Tampoco con la de Pedraza de Yeltes en la primera de sus citas isidriles. Hoy vuelve.

Manuel ha sido un torero en evolución desde que aquella tarde del Miura Datilero, en aquella sustitución de El Juli en Sevilla, lo pusiera de nuevo en el circuito de las ferias. Más reposado desde hace un par de campañas, comienza a buscar Escribano el toreo que siente porque ya no necesita tanto el que le hace llegar al tendido y, por tanto, cortar orejas.

Tiene un oficio muy trabajado y macerado en corridas duras por tierras francesas, por lo que es difícil que le suba un toro el agua por encima de las rodillas. Él está preparado para asumir el reto, a pesar de que la cornada de Alicante tardará en olvidarse.

PACO UREÑA

Tras el 15 de mayo con la corrida de El Puerto, es el murciano, seguramente, el torero que más ganas tiene esta afición venteña de sacar por la Puerta Grande, pero hasta ahora, por unas causas u otras, no ha sido posible. Y no es por casualidad ese deseo del público, porque se ha entregado Ureña en este ruedo y ha sangrado y triunfado, aunque no fuera de forma rotunda. Y ya le va tocando, que no es esta afición la más paciente del mundo.

Paco es dueño de uno de los cites más puros que pueden verse hoy en el toreo. Sólo verlo colocarse para proponer el toreo predispone para aplaudir, aunque luego siempre ocurra algo que haga que no terminen de salir las cosas completamente redondas. Y a eso no ayuda su expresión triste y melancólica, que aunque esa no toree, sí se ve desde el tendido para crear empatía o no.

Es la segunda comparecencia del murciano en este San Isidro, después de sufrir un percance en su primera tarde y no poder cumplir con la de Cuvillo.

EMILIO DE JUSTO

Su nombre es novedad en esta plaza después de que no haga el paseíllo en Madrid desde hace ocho temporadas. El torero extremeño Emilio de Justo es un matador de acusada personalidad, que a base de triunfos está volviendo a sonar en los mentideros taurinos. Francia le abrió sus puertas y bien que lo aprovechó, ahora espera que España tome nota y pueda verse anunciado en carteles por la península.

Madrid es pieza clave y es uno de los expertos en las últimas campañas en estoquear corridas de Victorino Martín, especialmente tras su resurgir en la temporada 2016 en un festejo de fin de temporada en la plaza de Mont de Marsan. Aquel fue el comienzo, junto a su apoderado Luisito, de la historia que ahora tiene su epicentro en la primera plaza del orbe.

De Justo también ha sido uno de los grandes triunfadores del pasdo fin de semana en Cáceres, logrando salir a hombros con Ponce haciéndole frente a un encierro de El Montecillo.

VICTORINO MARTÍN

Nadie a estas alturas va a descubrir el hierro que -seguramente- más gente conozca alrededor del mundo. Es este el año de recoger parabienes para Victorino Martín. O uno de ellos, porque siempre es capaz de reinventar el hierro, acumular triunfos sonados e incrementar su leyenda.

Desde hace dos años a esta parte su nombre se ha erigido a la historia en la que ya tenía escrita su línea. Fueron dos los indultos logrados el pasado 2016, pero uno de ellos en Sevilla. Fue en Illescas el otro, con Noé Gómez del Pilar como protagonista. 2017 también fue para enmarcar.

A Victorino lo quieren ver en todas partes, y seguramente será de los pocos ganaderos que 'meten gente' en una plaza. Será por la forma humillada y lenta que tienen sus toros de tomar las telas, pero también por su capacidad de orientación para no permitir ni un error en el que maneja el trapo.

Hoy, sin embargo, en Madrid, se producirá para él una nueva reválida.

 

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