LA PREVIA DE SAN ISIDRO

Javier Cortés acapara la expectación

Iván Vicente, Javier Cortés y Javier Jiménez se enfrentan a la corrida de Rehuelga y Pallarés.
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jueves, 7 de junio de 2018 · 00:00

TEXTO: MARCO A. HIERRO / ILUSTRACIONES: JUAN IRANZO

Javier Cortés, gladiador de la soledad y guerrero del camino, es el hombre al que la plaza de toros de Las Ventas está esperando con ahínco este 7 de junio. El pasado 2 de mayo dejó una actuación heroica con la corrida de El Tajo y La Reina y ahora tiene la bala de Rehuelga entre sus manos con Iván Vicente y Javier Jiménez como compañeros de cartel. Madrid espera.

IVÁN VICENTE

Iván Vicente se enfrentará a una de las corridas con más expectación de la feria protagonizada por los hierros santacolomeños de Rehuelga y Pallarés. Los veranos madrileños casi siempre han tenido presente en los últimos años al matador capitalino, que afronta este compromiso tras destacar el pasado 2 de mayo como el más importante de su temporada.

Entonces dejó, frente al primer toro de Joselito, una notable actuación que no fructificó en premio finalmente. Muy despacito, muy empujado condujo a aquel abreplaza Iván en el inicio de muleta, torero, cadenciosas, a más en la conexión. Y desde el principio en el toreo fundamental, con la exigencia mínima en la diestra pero mucho gusto, temple y ligazón.

En aquella tarde caló perfectamente una serie al natural que resultó rotunda, exigente y gobernadora, con el vuelo de pulso perfecto para que rompiese Madrid. Pero llegó el altibajo después, antes de volver a la senda zurda de gusto y rédito, que volvió a llegar al que paga y pide. Y la oreja no llegó. Hoy tendrá la oportunidad.

JAVIER CORTÉS

Gladiador de la soledad y guerrero del camino sin una fecha en el horizonte. Así ha sido la senda de Javier Cortés en el último lustro, más de cinco años esperando la oportunidad que le entregó Madrid el pasado verano y que le valió para repetir en un glorioso 2 de mayo de 2018 para su carrera.

Tiene las cosas claras el rubio madrileño al que la vuelta a la calle de Alcalá en esta etapa de su profesión le ha chutado en vena de nuevo la vida que necesitaba para soñar con ser figura. Le agradece a Francia lo que España le negó: cuando ningún ganadero le echaba ni una mísera vaca, las Galias fueron su salvación y ahora Madrid lo está disfrutando.

El pasado 2 de mayo, al salir de una tanda aplastada y hundida con la mano derecha se enroscó al bicho hasta que tuvo el pitón por detrás del muslo, ofrecido para que se lo hundiese o pasase. Tocó sangrar por el rito y por la pureza, por la verdad del verbo torear. Mientras sangraba Javier le soplaba derechazos de los que no se podía ir, de los que sólo podía triunfar o morir. Cortés pisa el sitio que huele a cera con un temple que asusta y debe recoger su fruto.

JAVIER JIMÉNEZ

El rubio torero de Espartinas vuelve hoy al ruedo de Madrid después de que no le acompañasen los hados en sus actuaciones del pasado año. De hecho, parece poco bagaje las ocho corridas de toros que firmó el pasado año, que no rentabilizaron la puerta grande madrileña abierta en 2016. Con ella, y a final de temporada, el sevillano firmaba un apoderamiento con Simón Casas que le valía para torear en sus plazas, y no en todas; sólo Sevilla -porque es su tierra- y Pamplona -porque se lo había ganado con sangre- lo acogieron en sus carteles, fuera de la gestión del empresario francés. Y tampoco Javier fue capaz de ofrecer argumentos para entrar con solidez en las ferias.

Sigue teniendo las mismas armas que cuando se le puso el tiro de cara; corazón para afrontar los compromisos y mucha técnica bien asentada para no pasar mucha fatiga en la cara, lo que le confiere, además, un plus de valor. Sabe lo que quiere, pero la falta de rentabilidad de esa puerta grande venteña el pasado 2016 pueden haberle hecho mella en la moral y haberle trasladado la urgencia del triunfo para seguir firmando unos contratos que ya sabe que no son ni gratis ni fáciles de alcanzar para él. Y eso que su amplia sonrisa sigue siendo del gusto del aficionado, que aún le tiene en sus oraciones y sus esperanzas.

La tarde de hoy es clave para el devenir de su carrera, y él sabe que en Madrid y con Santa Coloma debe pasar algo, porque lo peor sería lo contrario. Le vale a su condición lidiadora, además, la movilidad que se le presupone al toro de Rehuelga y Pallarés, que es, a priori, una buena opción para Javier. Pero esta tarde será la hora de la verdad.

REHUELGA

Esta tarde vuelve a Las Ventas el hierro de Rehuelga, madre del encaste Santa Coloma y uno de los signos toristas de esta última semana de San Isidro que, además, es uno de los que más está esperando la plaza de Las Ventas tras la gran corrida lidiada el año pasado. Fernando Robleño, Alberto Aguilar y Pérez Mota hicieron el paseíllo en aquella edición con una corrida que terminó con un toro premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre por el palco.

En esta ocasión serán Iván Vicente, Javier Cortés –tras su ilusionante tarde el 2 de mayo en Madrid en la que cortó una oreja de muchísimo peso y resultó herido- y Javier Jiménez los que estoquearán el encierro que el ganadero Rafael Buendía tiene reseñado.

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