LINARES

Curro Díaz, profeta de nuevo

Manuel Manzanares y Adrián de Torres cortaron una oreja cada uno
sábado, 31 de agosto de 2013 · 00:00


Linares 31-08-13 por Cultoro

Curro Díaz ha sido el gran triunfador de la corrida de toros celebrada esta tarde en Linares, tras cortar un total de tres apéndices.  El rejoneador Manuel Manzanares y el matador de toros Adrián de Torres cortaron también una oreja a sus respectivos lotes de las ganaderías de Hnos. Sampedro y El Ventorrillo, bien presentados pero diferente juego.

Curro Díaz realizó una faena muy completa y compacta frente al primer toro para la lidia a pie. Lo recibió de forma suave y templada con el capote a la verónica, y fue muy bueno, también, el galleo por chicuelinas. Tras brindar al público, Curro Díaz se sacó el toro hacia el tercio con mucha torería, para torearlo, sobre todo con la mano derecha, en redondo, con la figura vertical mientras que los muletazos desmayados iban surgiendo. Destacaron también, un maravilloso cambio de mano, los pases de pecho y los muletazos de la firma, en una labor con mucho calado y con fondo, frente a un buen ejemplar de El Ventorillo. Tras una última serie con la izquierda de muchísima plasticidad, dejó una estocada perfecta y cortó las dos orejas.

El quinto, fue un toro más complicado, que derrotaba en los engaños y se quedaba corto. En el capote tuvo las mejores oportunidades para el lucimiento en el buen recibo a la verónica de Curro Díaz, y en el buen quite por chicuelinas de David Saleri, sobresaliente de la tarde. Pero en la muleta Curro Díaz porfío con el astado hasta que logró extraerle naturales de calidad y después de una estocada cortó una oreja.

Adrián de Torres no tuvo suerte con su primer toro, ya que desde la salida fue un toro reservón e incierto. Pese a su corto bagaje el diestro se mostró confiado y seguro, buscando siempre extraer las escasas embestidas del animal. Falló con la espada y saludó una ovación.

El sexto fue otro gran toro de El Ventorillo, un toro con movilidad, transmisión y nobleza. Adrián de Torres comenzó su faena de muleta con mucha firmeza, a pies juntos, en todo un alarde de valor. Prosiguió con la mano derecha, toreando en redondo, en series de mucha transmisión y calado, aguantando siempre los parones del toro. El toreo al natural fue pausado y con temple, pero bajo en intensidad, y al volver a la mano derecha Adrián de Torres resultó cogido sin consecuencias por un exceso de confianza al perderle la cara al animal. Finalizó con unas ajustadísimas manoletinas, y se llevó una oreja en su esportón, que podrían haber sido dos, de no fallar con la espada.

El rejoneador Manuel Manzanares entraba en Linares por la vía de la sustitución, para ocupar la vacante dejada por Diego Ventura. El primer toro de Hnos. Sampedro con el que abrió plaza tuvo escasa transmisión y fuerza, lo que le impidió poder llegar a los tendidos, pese a su voluntad y entrega.

El cuarto fue un ejemplar que colaboró más con el rejoneador y esto permitió a Manuel Manzanares realizar una faena más lúcida, en la que destacó, sobre todo, el último par de banderillas, muy arriesgado, a dos manos pegado a las tablas. Tras un rejón, cortó una oreja.

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toros de Linares (Jaén). Festejo mixto. Toros de Hermanos Sampedro para rejones y El Ventorrillo para la lidia a pie, bien presentados y de juego desigual.

Manuel Manzanares, rejoneador: silencio y oreja.

Curro Díaz: dos orejas y oreja.

Adrián de Torres: ovación y oreja.

Media en los tendidos.

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