LA CRÓNICA DE ZARAGOZA

Varea mata salvando la vida

Devolvió a los corrales a 'Quejoso', de Los Maños, y cortó una oreja más a un sexto que fue el colofón a una excelente novillada
martes, 7 de octubre de 2014 · 00:00

Zaragoza daba sitio a una terna novilleril con dos punteros y una promesa maña ante un hierro que intenta despuntar. En frente, una novillada de Los Maños, para un Miguel Cuartero con toda La Misericordia paisana de su parte, un David de Miranda que desde Huelva viene azuzando el escalafón menor y un Varea del que Castellón quedó prendido en marzo y, por ende, toda la campaña lo ha disfrutado.

La novillada que ha traído a Zaragoza el buen señor Marcuello ha sido la que soñaba. Unos utreros bien presentados, con cuajo y buenos en líneas generales, salvo primero y quinto que fueron muy complicados. Lo mayúsculo llegó en el tercero, con un animal que fue recibido con una ovación por su buena conformación zootécnica –trapio- y terminó como empezó, ovacionado por bravo. Indultado por Varea tras una borrachera de toreo lento. Un joven chaval que destapó unas formas de torear tan exquisitas, como las dulces embestidas de su oponente. Un novillo de sangre Santacoloma que nos transportaba con sus acometidas a tierras mejicanas. Humillación, fijeza, recorrido, nobleza, ritmo y en definitiva bravura con calidad. Tuvo tanto temple que pareció decirle a Jonathan "quiéreme porque jamás me olvidarás, me entrego para que sueñes el toreo". Y así fue, Varea soñó lo que entrena cada día. Un toro de salón hecho realidad y para que el sueño fuera completo en una plaza de primera, Zaragoza.


7.10. Zaragoza. Resumen (2) por Cultoro

El novillo se destapó en el doble quite entre Varea y Miguel Cuartero, justo cuando el levantino enseñó al novillo y la plaza observó las enormes cualidades. Tuvo mucho ritmo y una condición excelente...y cuando un novillo se entrega, un novillero imagina. Fantaseó Varea el toreo en La Misericordia. A pesar de ello, era complicado prender la embestida con tantísima dulzura, y fue el propio novillo el que la cogió a veces. Hacía el avión o lo que hiciera falta con toda su bravura intacta, para contribuir a ganarse la vida plena, ayudando en todo momento al triunfo del valenciano. 'Quejoso',fue un auténtico canto para el toreo bueno, para el que no se olvida y soñamos todos. El indulto fue unánime totalmente, e incluso se escuchó un aviso, (lamentable el usía).Varea recibió dos orejas por su toreo exquisito. Antes, en lidia, incluso se desmonteró la cuadrilla completa. El sexto fue otro gran ejemplar, no tan rematado de hechuras como sus hermanos, a pesar de que tenía una buenísima condición. Varea le imprimió a su lidia temple, reafirmando su buen concepto de unas formas clásicas y un valor en el que no vende nada, toreando con una suavidad inusual en el escalafón novilleril. Regusto imprimió el levantino, llevando al máximo esplendor su estética y manteniendo siempre un nivel muy alto. Mató arriba y dejó una oreja al dulce sabor de toda una tarde.

Otra oreja debió pasear David de Miranda en el segundo de la tarde. Un astado con el que apostó David y así lo supo ver el respetable que solicitó el trofeo para Miranda. La estocada por si sola ya era merecedora de tal premio. Pero el presidente por llevar la contraía se negó a ello. Lo recibió el onubense con muy buenos lances, novillo con 510 kilos, que acometió buen de inicio en su capote. Se expresó David de capa, y posteriormente cumplió en sus dos entradas. Brindó Miranda al público un animal llegó con movilidad al último tercio.  Siempre ayudó el novillero a tirar hacia adelante a su primero. Le enseñó el camino, y el de Los Maños respondió empujando. El de Huelva tiró de talante y actitud descarada ante el novillo manejable pero algo desclasado. Cogió ambas manos con sentido, imprimiendo temple y gusto: un novillero de acusada personalidad y valor frio que planteó una faena muy cabal. El natural, siempre ofreciendo el engaño y adelantándolo para llevarlo muy atrás. Espadazo final, petición de oreja no atendida y vuelta al ruedo.El quinto fue un novillo de confirmación mexicana: cara recogida, pitones pequeños y cuerpo de mayor. Deslucida fue la condición del lucero, sin aparente maldad pero siempre mirando y levantando la cara entre muletazo y muletazo, aunque obedeciendo al toque. Tuvo nobleza pero acusó su sosería. Fiel Miranda, pues anduvo en su forma de concebir la tauromaquia, muy quieto y con mando, pero sin oponente digno delante. Pisó terrenos comprometidos, iniciando faena de forma vibrante. El segundo del lote sacó su instinto andaríny se vino a menos. Destacó la actitud de David, en ningún momento contagiado de la sosería del animal.

Comenzó la jornada con tremendo susto. Al recibir de capa Miguel Cuartero al primer novillo de la tarde, le apretó al salirle hacia afuera y, justo al salir, resbaló enfrente de la cara del toro. Le propinó éste una fortísima voltereta, resultando  un varetazo en el mentón derecho. No caló el pitón, pero la taleguilla se rompió a la altura de la rodilla izquierda. También se llevó un fuerte golpe en el pómulo izquierdo. El novillo resultó, finalmente un imposible, pues se puso muy difícil y complicado, haciéndose el dueño de la situación. Nada más salir al ruedo, se emplazó en los medios esperando a que las cuadrillas lo llamarán: fueron unos segundos eternos con el animal emplazado y engallado. Y una vez que recibió dos varas, hizo pasar fatiga a los de plata, esperando detrás de cada par. Áspero y complicado llegó al último tercio midiendo siempre, esperando y amagando un porrón, poniéndose insostenible cualquier lucimiento con él. Cuartero lo intenta, pero desiste ante la dificultad, macheteándolo a la antigua usanza y quedando habilidoso con la espada.El cuarto fue otro buen novillo, que también sacó fondo, dulzura y nobleza, pero con un punto de sosería en la embestida. Cuartero se gustó en varias fases de la faena componiendo la figura e imprimiendo estética. Al animal le faltó un punto, sí humilló y siguió el engaño con fijeza, Quizás pagó el aragonés el éxtasis anterior, sin llegar al tendido lo importante de su quehacer y buen trazo.

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toros de La Misericordia. Tercera de la Feria del Pilar. Novillada Picada. Media plaza.

Seis novillos de Los Maños, de impecable presencia y de buen juego en general. Destacó el gran tercero, Indultado: 'Quejoso', Nº 42,  de 501 Kg. Cárdeno, de enero del 2011.

Miguel Cuartero, silencio y ovación con saludos.

David de Miranda, vuelta tras petición y silencio

Varea, dos orejas simbólicas tras indulto y oreja.

Cuadrillas: en el tercero, lidió, José Emilio Ibañez 'Josele'. Suerte de varas, Santiago Pérez.Desmonteraron Alfonso Carrasco y Diego Valladares. También en cuarto, Venturita y Manolo de los Reyes.

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