LA CRÓNICA DE ZARAGOZA

El valor y los valores

Un entregado Padilla ve cómo el palco le niega la segunda oreja que clama la plaza donde volvió a nacer; Fandi recibe otra negativa con dos Zalduendos buenos
martes, 13 de octubre de 2015 · 20:18

 

Para ponerse delante de un toro, grande, chico o mediopensionista, hay que tener valor, no hay duda. Tendemos a frivolizar en ocasiones el hecho, a fuerza de verlo cada día. Pero hay que ponerse en la piel de un tipo que a punto estuvo de doblar en este ruedo, vestirse con su piel y entregar hasta las pestañas sobre la misma arena para que te diga un tipo con corbata que lo tuyo no ha sido para tanto. También hay que tener valor para actuar como ese tipo. O la sensibilidad de la suela de una alpargata. De esparto por más señas.

Sin embargo, tiene el toreo en la entraña valores por arrobas para llenar el alma del tipo que convirtió en vida el negro parche de su cara y de los aficionados que le dieron el cariño que un moquero le negó. La entrega, el sacrifico, la superación personal y los arrestos para encarar la vida según llega son los valores que exhibe el torero del parche, que podrá estar mejor o peor, pero no tiene nadie la potestad de decirle que no ha estado tan bien en la arena que guarda las artes que a Padilla le faltan. Así de duro es el toreo, pero más duro lo hacen los empeñados en defender un baremo por encima de las emociones. Eso nos pasa por querer regular las emociones del pueblo.

Y éste estuvo con el Pirata de ataque y entrega para visitar el altar de los sustos al saludar al cuarto, de vibración máxima para parear con variedad, pero sobre todo de suavidad y gusto para dibujar el derechazo al animal, para engancharlo con precisión, para vaciar al animal con largura y para sentirse más torero que nunca reventando su condición con el trapo por abajo. Fueron lágrimas de sinceridad las de Padilla al concluir la segunda vuelta al suelo besando la arena de su más grande desgracia. Porque en ella volvió a sentirse grande. Y eso, además de valor, encierra muchos valores susceptibles de premiar.

También los tiene El Fandi interiorizados. Tanto como tiene que su fuerte es el espectáculo, la capacidad y la tremenda conexión de un tendido que admira y envidia su condición física, su conocimiento de los terrenos, su atlético proceder y su pasmosa facilidad para meter a los toros en la muleta. Para eso hay que tener valor, pero también valores. Porque tiene David el orgullo en alto para medir hasta dónde llega su facilidad para lograr metas. Es obvio que no es fino estilista el granadino, pero hay pocos que entiendan las embestidas, coloquen las arrancadas y se comuniquen con las soluciones que demanda cada toro con la sencillez que él lo hace. Hoy se lo hizo al quinto, al que le ofreció carreritas en banderillas, le perdió pasitos en los primeros compases y luego le trazó larguísimo, dejándole un tranco más en la muleta donde llegaba el vaciado para que fuera más largo en el muletazo posterior. Hay quien ningunea a David por ser fiel a su estilo, pero su estatus y su sinceridad tienen valores tranquilos.

Valores que no vio el usía del palco, que entiende que el sentimiento y la emoción no son más que geometría pura, y ya me dirá el buen señor cómo se mide una lágrima con escuadra y cartabón.

Por cierto, Daniel Luque cortó una oreja en el tercero y saludó una ovación con el sexto.

 

 

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toros de La Misericordia, Zaragoza. Tercera de la Feria del Pilar. Corrida de toros. Más de dos tercios de entrada.

Seis toros de Zalduendo, desiguales de presentación y juego. Manso y sin espíritu ni fuelle el descarado primero, sin raza ni fuerza el inválido segundo, noble y con voluntad el feble pero buen tercero, enclasado, largo y pronto el buen cuarto, tardó y con poco ritmo, pero noble y agradecido el quinto,  de buena calidad el sexto, pero se rajó muy pronto.

Juan José Padilla (verde botella y oro): silencio y oreja con dos vueltas al ruedo.

David Fandila "El Fandi” (grana y oro): silencio y ovación.

Daniel Luque (sangre de toro y oro): oreja y ovación.

 

FOTOGALERÍA: PLAZA DE TOROS DE ZARAGOZA

 

Valorar noticia

Comentarios