LA CRÓNICA DE ÉCIJA

Un torero que merece más

Recital de toreo caro a las puertas de Sevilla por parte de Salvador Cortés, que protagoniza una encerrona marcada por una faena al cuarto, un toro de Victorino del que paseó una oreja
sábado, 28 de febrero de 2015 · 16:57

 Salvador Cortés ha demostrado en su encerrona de Écija con variedad de encastes y con una corrida de toros muy bien presentada que atesora la misma capacidad y toreo del bueno que en tiempos pasados. Un torero totalmente recuperable y que, por demostración de capacidad y buen hacer, debería ocupar un mejor puesto en el escalafón. Al margen de las orejas cortadas, que han sido seis en siete toros, ha habido inteligencia para saber dosificarse durante toda la encerrona sin que se viniera abajo ni física ni mentalmente. A cada uno de los toros, que han sido todos distintos, ha sabido plantear seis faenas acordes a la necesidad de cada embestida. Por tanto, frescura que refrendaba con muy buena espada a cada uno de sus oponentes. Si su mano izquierda siempre fue uno de sus puntos fuertes, el capote también sigue siendo un gran baluarte de Salvador, donde los recibos y quites variados afloraron con muy buena estética. Una tarde en lo que personalmente debe sentirse orgulloso y el aficionado debe mirar al futuro como un torero para el circuito. No sólo le avala la tarde de hoy, sino su currículum de triunfos.

Buenas hechuras y vista cruzada aparentó el de Parladé. Toro bien presentado y manejable aunque justo de fuerzas. Salvador se lució con el capote en un bello recibo a la verónica y posteriormente en el quite. Exquisito percal y bella estática.

Una vara y a otra cosa. Faena de buen nivel y compostura. Al margen de la ligazón la templanza en su muleta. Relajo y buen gusto ante el abreplaza al que aprovechó hasta el final. Estocada y una oreja.

Un toro cardeno, fiel a su morfología. Alto de agujas y más escurrio de carnes que el primero. Saborío de comportamiento desde el inicio y durante toda su lidia. Dos varas pero el toro no se emplea y de repica con un solo pitón. Salvador no puede lucirse y plantea un trasteo sobre los pies a la antigua usanza. Silencio ante un toro muy pendiente a cualquier estímulo que mostró falta de casta.

El tercero salió como un cohete. Pies y transmisión. Salvador lo recibió a puertagayola muy ajustada protagonizando un trance emocionante. Tras el tercio de varas, el sevillano copio los palos y puso banderillas variadas como cual experto. Bellísimo tercio por entrega y colocación. Brindó a Espartaco su labor. Un toro de teclas. De muchas teclas al que salvador instrumento una sinfonía de técnica y buen toreo. El de Albarrán venia siempre metido por dentro y sin terminar de humillar algo que el de Mairena corrigió a base de inteligencia y exposición. Se gustó dejándole la muleta el cara y a veces hasta de abandono llevando al astado muy largo con los vuelos de la muleta. Supo en cada momento lo que necesita su oponente y Salvador ofreció una gran dimensión. Al natural, encajo riñones y bajo mucho la mano. Una faena de nivel alto hasta el final que terminó con bernadinas. Casi entera. Dos orejas.

Un dije de toro el cuarto de Victorino Martín, recogido de sienes, bajo de agujas, manos cortas al quizás le faltó un poco más de empuje que no de entrega. Astado que sacó humillación y docilidad con un gran pitón izquierdo. Por ahí, de uno en uno, surgieron los naturales lentos, muy lentos y de gran calado. Salvador mostró frescura a esas alturas de la tarde y lo vio pronto. Su muñeca viajó al compás de la puesta sol, con la misma despasiocidad que marcaba el atardecer. Por el pitón derecho se lo pensaba y protestaba, empujando para adentro. Faena de madurez que refrendo con una tremenda estocada. Oreja que debieron ser dos y así lo pidió el público. La estacada de por sí valía una oreja.

Estampa de otros tiempos el jabonero sucio que saltó en quinto lugar. Toro de comportamiento dispar durante su lidia embistiendo con la cara a media altura. En el último tercio mejoró algo aunque pecó de falta de raza. Embistió algunas mas entregado y otras menos pero lo suficiente para que Salvador interpretará el toreo fundamental con buen trazo. Porfió y lo logró. Pinchazo saliendo comprometido y estocada casi entera. Oreja en faena que brindó al respetable.

El de los recitales no quería pelea. Toro bastote con poco cuello pero fuerte en su volumen. El sevillano ofreció otra imagen. Salvador competitivo en quites y solvente durante su labor tiró de recursos y se pegó un arrimón grande. El toro ante tanto poderío terminó aculado en tablas y entregado a su matador que seguía fresco física y psicológicamente. Una faena en la que dispuso una amplitud de recursos y buen hacer. Pinchazo y estocada entera. Oreja...van cinco.

El sobrero de regalo no ayudo demasiado. Toro complicado pero muy bien presentado. Serio de viaje corto en el capote y desclasado en la muleta. Salvador lo intento, quiso rebuscar en su interior pero el séptimo estaba vacío de contenido. Lo mejor su nueva capacidad realizando un sobre esfuerzo. Compacto Salvador ante un toro que no regaló ni una embestida y cuando lo hizo midió a media altura. Ovación y saludos.

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toros de Écija. Día de Andalucía. Corrida de toros goyesca. Tres cuartos de entrada.
Toros de Juan Pedro, Partido de Resina, Victorino Martín, Javier Molina, Luis Albarrán y Los Recitales.

 

Salvador Cortés, en solitario, oreja, silencio, dos orejas, oreja, oreja, oreja y ovación.

 

FOTOGALERÍA: PRIME TIME COMUNICACIÓN

 


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