AVANCE VALDEMORILLO

Pureza de Escudero y poderío de Borja

Ambos cortaron una oreja, pero causó auténtica impresión el toreo de Martín Escudero, que dejó estampas bellísimas en sus faenas
viernes, 6 de febrero de 2015 · 17:21

Arrancaba en Valdemorillo la segunda novillada picada, después de la celebrada el pasado domingo en Ajalvir, de la temporada 2015. Se trataba de una oportunidad de oro para tres jóvenes promesas que han despuntado de diferente forma en sus carreras. Abría plaza el sevillano Ángel Jiménez, más antiguo pero menos toreado del cartel; le seguía en suerte el madrileño Martín Escudero, con un concepto de acusada personalidad sobre sí; cierraba plaza el novillero de Espartinas Borja Jiménez, uno de los fervientes triunfadores de la pasada campaña consiguiendo salir a hombros de la Maestranza junto a José Garrido.

Tuvo mucha entrega el sevillano Ángel Jiménez en el novillo que abría la Feria, que no terminó de entregarse pero sí de entregar la poca nobleza que gozaba. Tiró de voluntad el astigitano, al que se le pidió la oreja sin que el presidente finalmente accediera.

En el segundo, David Martín Escudero dejó su impronta ya desde el inicio. Lo intentó a la verónica y dejó algún lance limpio, pero fue en el quite por saltilleras en el que marcó el as de su toreo, completamente sin inmutarse. Mostraba un ápice de mansedumbre el de Albarreal que fue cuidando David desde el inicio muleteril. Estuvo firme durante toda la faena, gustándose y dejando detalles importantes sobre todo con la mano derecha. Acusó aún más la mansedumbre en el último compás de la lidia, y le enjaretó una serie de manoletinas sin rectificar un momento en el final.

Con mucha entrega comenzó Borja Jiménez la lidia del tercero, un novillo que debía administrar por su falta de fuerza desde el inicio. Se echó de rodillas y le dio una cambiada con el capote, para hilvanar tres verónicas que llegaron con facilidad a los tendidos madrileños. Brindó al público e intentó alargar la embestida del novillo de Juan Pedro, permaneciendo inteligente frente a la cara del animal. Respondía la afición serrana, y tras un final de faena lleno de torería dejó una estocada un punto baja. Oreja.

 Volvió a derrochar ganas Ángel Jiménez en el cuarto, en una faena larga llena de voluntariedad ante un novillo parado a partir del ecuador muleteril. Antes, con el capote dejó bellos momentos aislados, pero con la muleta se le desplomó el novillo. A pesar de ello, se incrustó entre los pitones, dejando momentos de entrega sin que calara ésta en el público. Dejó una estocada y fue silenciado.

Tenía menor presencia el quinto novillo con el hierro de Juan Pedro Domecq, pero Martín Escudero sacó su raza desde su primer encuentro con éste. De nuevo mostró un concepto repleto de pureza, de despaciosidad y, sobre todo, de buenísima colocación frente a la cara del novillo. Desde el primer momento se entregó: lo arrolló el de Juan Pedro en el inicio muleteril cuando intentaba unos estatuarios. Prosiguió sin aparentes consecuencias e hilvanó un trasteo puro, dejando derechazos de mucho gusto y naturales de trazo largo. Mató de estocada y paseó una oreja.

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toros de Valdemorillo (Madrid). Primera de la Feria de San Blas y La Candelaria.

Tres novillos de Albarreal y tres de Juan Pedro Domecq,

Ángel Jiménez, palmas y silencio.

Martín Escudero, palmas y oreja.

Borja Jiménez, oreja y silencio.

 

FOTOGALERÍA: FRAN JIMÉNEZ

 


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