TORO POR TORO

Un gran Victorino entre cárdenos de viveza

Siga en directo y online el comportamiento de los toros de Victorino Martín en todos los tercios de la lidia
jueves, 23 de abril de 2015 · 16:47

1º Número 18. Minervo. Negro entrepelao. 595 kilos. (02/2011)

Salió galopón el primero, humillado en su arrancada y al rematar en los burladeros, pero también en el capote de Ferrera, de verónica fácil y encajada. Empujó después el toro en la cabalgadura y le dio tiempo después Antonio para rehacerse y embestir con obediencia en el percal.

Galopó sin gran entrega en banderillas, en tercio del matador, y gazapeó en el capote con que bregó Montoliú, aunque metió la cara con claridad en los embroques.

 Con la muleta siempre tuvo voluntad de coger las telas, pero le faltó el recorrido y el desliz para que cogieran importancia las arrancadas, terminando soso y sin chispa.

 

2º Número 7. Verdadero. Negro bragao. 554 kilos. (02/2011)

El segundo tuvo más codicia y humillación con el capote que ritmo, y hubo que lidiarlo hasta los medios con el capote por el suelo. Empujó con entrega en el caballo en las dos varas, empujando de verdad, y humilló mucho en el quite de Escribano, quedándose en los tobillos.

Con la muleta no tuvo mala condición en la arrancada, pero sí se revolvió y repuso, muy tobillero, en el aire de la casa, pero muy a menos en la entrega.

 

3º Número 33. Paquecreas. Negro entrepelao. 546 kilos. (03/2011)

Fue exigente el de Victorino desde los primeros tercios de la lidia, donde se hizo el amo sacando poder. Vibrante en el tercio de banderillas y también en varas, aunque le faltó entrega en el peto.

Con la muleta sacó el fondo y la emoción cuando lo atacaron y se la dejaron puesta, pero siempre tuvo transmisión y sensación de peligro por su doremilona forma de llegar, de frenar en los embroques y de no perdonar una duda. Demandó gobierno y tuvo viveza y afán de pelea siempre. Muy emotivo.


4º Número 73. Mecanizado. Cárdeno bragao. 544 kilos. (02/2011)

 Muy pronto comenzó a quedarse corto el serio cuarto en el capote de Ferrera. Tomó dos varas arrancándose de verdad al penco, pero salió más desentandido del caballo.

 

La misma seriedad que mostraba en la cara la tuvo el animal en banderillas, galopando y humillando con importancia en el capote de la brega.

Fue a más en la entrega el buen cárdeno, al que le supo fomentar muy bien las virtudes Ferrera. Tuvo transmisión, fondo, emotividad y recorrido, con empleo en todo lo que hacía y exigencia para el que estaba con el trapo. Un gran toro de vuelta al ruedo.

 

5º Número 52. Estanquero. Negro entrepelao. 589 kilos. (02/2010)

Mucho desliz tuvo en el percal el Estanquero que hizo cuarto, muy humillado en las verónicas con que lo recibió El Cid. Espectacular fue en varas, donde se arrancó con fijeza en la media distancia para apretar en el peto, que cogió muy abajo.

Mantuvo esa fijeza en la brega de Curro Robles en banderillas, pero repuso pronto en el viaje corto y dejó la cara arriba para recibir los embroques de banderillas.

Exigente fue el animal en la muleta, donde le cogió la distancia y el pulso El Cid por meomentos, haciendo que la siguiese con emoción y trazando despacio para dejar pectorales sensacionales. Terminó reponiendo el animal por el pitón izquierdo, por donde protestó con poder dejando de entregarse a medio embroque.

 

6º Número 13. Plantillero. Negro entrepelao. 566 kilos. (01/2011)

Mucha más violencia sacó el sexto de salida, desentendiéndose de capotes en su paseo por el anillo. Se mostró remiso para arrancarse al caballo y se fue tras las telas muy corto y con las manos por delante. Apretó en el penco al arrancarse, pero se aburrió pronto de la pelea.

Andando y muy en corto se le vino el animal a Escribano en banderillas, y tuvo que esperarle mucho la llegada, muy exigente y con mucha viveza.

Con mucha reserva llegó al tercio de muerte, sin humillar ni entregarse a la pelea. Fue toro de pelea, sin humillación y con la reposición acusada para buscar lo que dejaba detrás. Viajaba con cierta largura, sin embargo, cuando le perdían dos pasos, y cogía la inercia con cierta claridad. Mirón y con zorrería por el pitón izquierdo, siempre detrás de la mata.

Galería de fotos

Comentarios