LA CRÓNICA DE GIJÓN

Las virtudes de la entrega

Padilla y El Fandi aprovechan las virtudes de una manejable corrida de Sánchez Arjona con dos ovaciones para El Cordobés
jueves, 13 de agosto de 2015 · 21:35

 La entrega es, en si, una de las mayores virtudes que puede apreciarse en el toreo. Se llega a la comunión entre todos los actores a través de la entrega, se produce la magia sólo con el concurso de la entrega y aparecen la clase y la calidad cuando la entrega se hace presente. Es una virtud, dicho está, pero encierra ésta otra muchas que emanan de su significado y subyacen en su presencia para darle sentido a una tarde aunque en ocasiones carezca de fondo.

No fue el caso de hoy en Gijón. La entrega era necesaria en un plomizo día agosteño que teñía de gris humedad los huesos de los que pagan. Lo fue para que se hicieran presentes otras musas de lo interesante, como la atención y el respeto. Tres toreros de célebre nombre se plantaban en El Bibio entre el cariño del tendido. Tal vez no fueron los más finos estilistas, ni los más profundos del planeta toro, ni los más rotundos del escalafón; pero derrocharon entrega, cada uno en el aire que le otorgó algún dios, cada uno con el sello que anuncia su nombre. Pero no hubo un miserable silencio ni cuando se apagaron los toros.

Éstos, los bovinos, llevaron la enseña de Sánchez Arjona, y todos, sin dejar uno, tuvieron virtudes para propiciar las obras. Unos en calidad, como primero y cuarto; otros en bravura, como el codicioso segundo, y otros en la humillación, aunque no durasen, como tercero y sexto. Todos ellos propiciaron que se entregase una terna loca por triunfar porque lo llevan en vena.

Lo lleva Padilla, cuya actitud de ataque y ambición de aplausos le llevan a devolverle el cariño al que ha pagado la entrada. Cuatro largas de rodillas, una media sin levantarse, un tercio de banderillas buscando el espectáculo que calentase el tendido que se mojaba. Entrega la que ofreció el Ciclón. La tuvo también el inicio de rodillas con la flámula, que le amarró el morro al piso con la diestra para que se deslizarse con clase el animal. Desorejó al de la clase Padilla, que fue bravo en sus ademanes, codicioso en la intención y exigente en el fondo. Extraordinario fue el tranco del quinto galopando en banderillas, volcando la cara en la muleta cuando viajó por el piso. Pero la entrega que regalaba el toro tenía minutos contados y terminó desentendiendo los finales con un Padilla ya bullidor.

También el tercero, una pintura de toro, tuvo la entrega precisa en el capote, en el penco, en las carreras con que alivió El Fandi su afán de no perseguir cuando sintió el buen trancazo. La tuvo sólo hasta que se echó David con esperanza la muleta a la mano diestra y allí se quedó sin ella el animal bien hecho y reunido. Con el sexto, que hubiese agradecido más que lo esperase David, se entregó el granadino al toque, al trazo empujado y a la repetición en los cites para que tuviera argumento el tendido. Todo con la entrega de uno de los toreros con más facilidad del escalafón para entender a los toros. Se entregó El Fandi a Gijón, aunque no fuera su mejor tarde en este ruedo, y le devolvió el cariño El Bibio, que exigió las dos orejas.

Ninguna cortó El Cordobés, que lanceó con soltura, muleteó con suavidad y se acopló por momentos a la embestida del abreplaza. Muy a su aire, muy a su sello para dar lo que de él se espera. Porque fue todo entrega un Manuel que conecta con el que paga la entrada, como lo hizo sin duda con el cuarto embestidor, que se le fue tras el trapo cuando se lo dio por abajo. Hoy le tocó no triunfar, pero fue fiel a sí mismo.

Lo fue la terna al completo, que le devolvió a esta plaza el cariño que les tiene. Y cuando tiene virtudes la entrega, no hay que ponerle peros. 

Gijón, Corrida del 13 de agosto de 2015 from Circuitos Taurinos on Vimeo.

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toros de Gijón. Cuarta de la Feria de Begoña. Corrida de toros.

Seis toros de Sánchez Arjona. Franco, fijo y noble el manejable primero, humillado y bravo el segundo; de buen fondo y escasa duración el tercero; con calidad y prontitud el buen cuarto; de calidad en los embroques y desentendido final el quinto; dormido en las llegadas pero humillado el sexto.

Manuel Díaz "El Cordobés” (verde botella y oro): ovación y palmas tras aviso. 

Juan José Padilla (blanco y oro): dos orejas y oreja. 

David Fandila "El Fandi” (grana y oro): ovación y dos orejas. 


FOTOGALERÍA: EMILIO MÉNDEZ

 

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