LA CRÓNICA DE MÁLAGA

Sólo faltaste tú, Saúl, y estabas

Salvador Vega cuaja al unico toro con clase de una deslucida corrida de Cuvillo con recital de capa de Morante y liviandad de Manzanares
viernes, 21 de agosto de 2015 · 22:29

Te escribo desde la tranquilidad que me dan las noticias de tu mejoría, Saúl. Te escribo desde la emoción que produce ver que la tarde marcada para tu presencia en tu coso no se olvidó de ti. Una pancarta enrome te hacía presente desde mucho antes de iniciar el paseíllo, y se sentía tu presencia en el cariño de tus paisanos. Ellos no han dejado de gritar #FuerzaFortes hasta que tengan la oportunidad de darte un abrazo. Al hombre primero, Saúl, ya veremos al torero. Pero como sé que estarías pendiente de la radio y de lo que sucedería en tu día, voy a intentar contártelo, aunque algunas cosas no me sean muy sencillas.

Sé que te alegrarás del triunfo de tu paisano Salvador Vega, que llegaba a sustituirte y es de toreros desearse suerte. También él se acordó de ti para mandarte un abrazo al brindarte el cuarto, pero ese no caminó. Fue de Salva la mitad de la tarde que llevaba tu nombre porque suyo fue el toreo profundo, la verdad en el cite, el gobierno en el trapo y el abandono a sentir que se produjo en el segundo. Tuvo clase el castaño segundo, Saúl, ya desde las verónicas genuflexas que le salieron del alma al paisano. Tú sabes que se jugaba mucho, como lo hubieras hecho tú, y aprovechó la ocasión. Hacen falta estos toreros en el escalafón superior. Acostumbrados al toreo largo de enganchar en cuenca y soltarlo en Badajoz, esa forma de trazar puro, limpio y profundo en cuarto y mitad de viaje supone un oasis en la necesaria variedad. Y fue una bocanada de frescura entre el calor malagueño. Hay que ver el calor que hace en tu tierra, Saúl.

Pues todo se lo llevó Salva por abandonarse a torear, por estructurar preciso sobre las manos, apuntalar a diestras y soplarle a zurdas el natural desde el alma, desde la necesidad, desde la soledad de un tío que pone ladrillos a su futuro escribiéndole un poema. Estaba escondido este torero entre las entretelas del sistema, que ahora se otorgará el tanto de haberle descubierto el uso. Pero esto es así, Saúl, qué te voy a contar.

Faena de Morante de la Puebla en Málaga from Fusión Internacional Tauromaqui on Vimeo.

Como tampoco me resulta fácil contarte las diez verónicas que separaron a un buen Morante de otro genial. Se las pegó al horrible cuarto, toro de horrorosa estampa y rebrincado además al que, sin embargo, le confió Morante las muñecas de acariciar. Y le soltó los vuelos reduciendo su llegada, y le metió el mentón al pecho cimbreando la cintura, cosquilleando las palmas, deletreando los lances para volvernos a todos locos. Como hacía mucho tiempo que no toreaba el genio, Saúl. No es esta una alabanza fácil. Y se rompió después, con el toro protestando, en cinco chicuelinas y media de echar la mano al infierno, de redondear los finales enroscándose al vaciar. Fue sublime, torero, pero aún quedaba más. Porque el inicio de muleta, sentado en tablas, descubrió al Morante que crea desde la nada a media altura, y aprovecha las pasadas para enganchar a dos manos una arrancada de melonar para transmutarla en toreo, rematarla con duende y salir de la cara con la gracia que sólo tiene el sello de un genio. Tenías que haberlo visto, Saúl. Soberbio. También él se acordó de ti al brindarte esa faena. Y yo sé que te llegó dentro.

Como te llegaría el cariño que te transmitió Manzanares por la radio que estarías escuchando. Esta tarde pechó con el peor lote, pero tampoco fue su mejor versión. Se apagó Josemari después de empacarse a la verónica con el primero y pasar un buen rato después buscando el pulso a las pasadas. Con el sexto, sin embargo, ni buscar pudo, porque se le alomó despu8és de una serie y se le murió de pie para imposibilitar la porfía. Fue lote de triunfo imposible, es verdad, pero se le vio afectado porque aquello no se moviese y lo hemos visto mejor.

Como te queremos ver a ti, torero, recuperado y sonriendo de disfrutar estas cosas. Porque hoy he intentado contártelo, aunque sé que estás ya en planta. Pero la próxima feria la tienes que ver todo lo cerca que puedas. Aquí estaremos esperándote.


Málaga 6ª abono por Cultoro

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toros de La Malagueta. Sexta de abono de la feria de Málaga. Corrida de toros. Casi lleno.

Seis toros de Núñez del Cuvillo, muy justos de presencia, desiguales de tipo, feos de hechuras y bajos de raza en general. Bruto pero pasador el jabonero primero; con mucha clase el buen segundo; informal pero pasador el deslucido tercero; de rebrincada movilidad sin clase el cuarto; deslucido y sin entrega el manso quinto; aplomado y sin vida el sexto.

José Antonio "Morante de la Puebla” (verde hoja y oro): silencio y oreja. 

Salvador Vega (corinto y oro): oreja y ovación.

José María Manzanares (negro y azabache): silencio y silencio. 

 

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