SANTANDER

La avidez de Francisco de Manuel y la precisión de Pablo Mora tocan pelo

La novillada picada de la Feria de Santiago 2018 tenía lugar en la tarde de este lunes, en la que hacían el paseíllo Pablo Mora, Francisco De Manuel y Antonio Grande.
lunes, 23 de julio de 2018 · 17:36

FOTOGALERÍA: EMILIO MÉNDEZ

La novillada picada de la Feria de Santiago 2018 tenía lugar en la tarde de este lunes, en la que hacían el paseíllo Pablo Mora, Francisco De Manuel y Antonio Grande. Se lidiaban novillos de Zacarías Moreno.

El primer novillo fue muy noble, con muy buena intención de coger los trastos, pero la falta de fuerza lastró la faena de Pablo Mora. Quiso hacer una portagayola, pero blandeó. Lo hizo todo con mimo y suavidad, pero hubo muy poca transmisión. Lo mejor llegó con la mano izquierda, pero solamente dejó tandas cortas.

El segundo fue un animal más hecho pero con una cara mucho más cómoda. Estaba justo en raza y fuerza, y no sirvió ni siquiera en banderillas para la lidia de Francisco de Manuel. Muleta en mano, tapó defectos con temple y ajuste, pasándoselo muy cerquita. Aunque el astado no transmitía absolutamente nada, y quería irse mirando las tablas a la salida de cada muletazo, lo siguió intentando. Pinchó y metió el acero a la segunda. Ovación.

El tercero fue un novillo manso, pero distraído y sin clase también. Aunque Antonio Grande lo recibió mecido a la verónica, cambió a chicuelinas y quiso tirarse para adentro el animal. Una fortísima voltereta se llevó en el quite, afortunadamente no pasando a mayores. Rehecho el novillero, y ya con ciertas precauciones, se metió mucho con un novillo que se quiso rajar. Él insistió, queriendo mucho pero con poco éxito por la condición de un animal sin clase. Trompicaba mucho. Estocada casi completa y ovación.

El cuarto fue un extraordinario animal, con mucho ritmo, con mucho temple y suavidad. Lamentablemente dio dos vueltas de campanas, menguándose la fuerza en el tercio de varas. A inicio de faena lo acusó. Mora quiso apostar desde el principio, con dos largas cambiadas, y después con un conjunto de verónicas acompasadas. Luego confirmó la clase en un inicio de rodillas y una tanda a diestras larguísima. Se gustó el novillero por ambas manso en una faena de ritmo, profundidad, ligazón pero faltó algo de arrojo por parte del novillero. Por eso el trasteo no pasó de correcto. Faltó ese punto de arrebato, que rompiera el guion y que obligara a la petición de la segunda oreja tras espadazo efectivo.

El quinto fue un novillo deslucido, sobre todo incómodo, porque no tenía celo ni clase. Era bastante incierto. Francisco de Manuel puso banderillas con más disposición que lucimiento. Muleta en mano, puso compromiso, se lo pasó cerca y se sintió más a gusto al natural, pero no hubo emoción porque el novillo no los terminaba de tomar bien. Oreja a la actitud.   

El sexto fue un novillo con prontitud, nobleza y recorrido pero no tenía codicia, por lo que tampoco tenía entrega. Salía de cada muletazo desentendido, buscando las tablas. Grande se esforzó en llamar su atención y fijarlo a la salida de cada uno de los muletazos. Dejó buenos momentos, pudiendo cortar la oreja, pero falló con la espada y saludó una ovación tras aviso.

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toros de Cuatro Caminos, Santander. Segunda de la Feria de Santiago. Novillada con picadores. Más de media entrada. 

Novillos de Zacarías Moreno.

Pablo Mora, ovación y oreja. 

Francisco De Manuel, ovación y oreja. 

Antonio Grande, ovación y ovación tras aviso. 

 

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