SAN SEBASTIÁN DE LOS REYES (MADRID)

Un inmenso espectáculo

El Cid, El Fandi y Miguel Ángel Perera salieron a hombros con la corrida de García Jiménez en un festejo con un tercio de entrada.
sábado, 31 de agosto de 2019 · 18:17

MARCO A. HIERRO / FOTOGALERÍA: LUIS SÁNCHEZ OLMEDO

El Cid, El Fandi y Miguel Ángel Perera trenzaban el paseíllo en la cuarta de la Feria del Cristo de los Remedios de la localidad madrileña de San Sebastián de los Reyes. Se lidiaba un encierro con los hierros de Hermanos García Jiménez y Olga Jiménez.

Tuvo muy buena intención el saludo suave y cadencioso de ÉL cid al abreplaza, pero a la humillación del animal no terminó de acompañar el ritmo para que rompiese el momento. Más encajado y más despacio se lo quiso volver a hacer en un quite de dos verónicas y media en el que terminó parado el animal en medio de la media. Pero fue con la muleta donde rompió una labor que fue a más desde la suavidad del inicio compuesto y perfectamente acompañado hasta el pulso reducido del toreo al natural mediada la faena. Incluso el epílogo, hacia los adentros y con la mano diestra desmayada, tuvo empaque y brillo, aunque la media estocada, de la que tardó en caer, dejase el premio en una oreja. 

Pronto y en la mano quiso el triunfo El Fandi en la corrida, y ya al segundo se fue a saludarlo con una larga cambiada en el tercio antes de lancesrlo con más soltura que brillo y dejarle una media de rodillas en el mismo centro del platillo. Solvente y fácil con las banderillas, supo iniciar de forma explosiva el toreo al buen ejemplar, noble, codicioso y con clase. Supo medir las exigencias y mantener el nivel cuando la entrega del animal se vino a menos, pero un pinchazo inoportuno antes de la estocada dejó en simple el premio que iba para doble. 

Al tercero, de perfecta hechura y mno baja, le sopló Perera tres veronicas y media de categoría, pero sin ligazón porque se quiso ir el animal después de cada embroque. Pero se fue parando el toro, y ya en el quite a la verónica le costó acudir y tuvo que esperarlo mucho un Perera pleno de seguridad. Y la mantuvo con la muleta en un inicio de nueve muletazo sin mover los pies mientras bailaba el animal a su alrededor. Sinfonía de temple del extremeño para embarcar sin un maldito signo de crispación y no tenerlo hasta que arrastraron al animal. Todo suavidad, todo dulzura a la dulzura del toro, que tuvo clase y fondo para repetir en los cites que no le dejaban más remedio. Una estocada entrando muy despacio dio paso al paseo de las dos orejas. 

También el cuarto se fue con buen aire tras el capote de EL Cid, que supo acompañar sin una exigencia el desarrollo de un animal que había que dejar crudo para que no se fuese abajo. Y no lo hizo porque supo El Cid limar le las esquirlas al geniecito que le sacó en el inicio para hacer el toreo después, tan despacio como el toro le permitió, pero siempre metido, a gusto en la cara en una faena larga en la que sonó el aviso nada más enterrar el estoque para pasear una oreja. 

Al quinto lo saludó David con cuatro largas cambiadas en el tercio, verónicas de rodillas, chicuelinas y una serpentina vistosa que llegó mucho al tendido. Pero se fue al suelo al rematar el quite por chicuelinas y le vino muy bien al animal las carreras de el Fandi en banderillas. Pero se acabó pronto la gasolina del toro y allí salió a relucir el Fandi de los recursos y el espectáculo que siempre merece la pena para todos los públicos. Por eso le cortó la oreja que le faltaba para abrir la puerta grande. 

El cierraplaza le volvió ancas a Perera cada vez que pasó a su lado, pero le embistió cinco veces seguidas en el quite por cordobinas con mejor intención. Gran ctuscion de Javier Ambel en banderillas, obligado a saludar. De nuevo tiró de quietud en el inicio Perera, y de nuevo fue capaz de reducir al animal hasta ponerle el ritmo que él deseaba. Sin embargo, no tuvo este las virtudes del otro, y la precisión en los toques, los trazos largos y los vaciados limpios no tuvieron ligazón. Mal con la espada, además, quedó todo en ovación tras aviso. 

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toros de San Sebastián de los Reyes, Madrid. Cuarta de la Feria del Cristo de los Remedios. Corrida de toros. Un tercio de plaza. 

Toros de Hermanos García Jiménez y Olga Jiménez, de gran nobleza y suavidad el almibarado primero; con clase y codicia el buen segundo; de gran clase y fondo el extraordinario tercero, ovacionado; de cierto geniecito pero muy buen fondo el buen cuarto; noblón a menos el grandón quinto

El Cid, oreja y oreja. 

El Fandi, oreja y oreja.

Miguel Ángel Perera, dos orejas y ovación tras aviso. 

 

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