VALLADOLID

El naturalismo de Aguado 'repasa' en duelo al hastío de Morante

Entre pitos se fue un Morante de la Puebla, que no pasó de ese resultado frente a la naturalidad torera de un Aguado que le ganó el duelo al cigarrero aunque solo cortase una oreja por el mal acero.
miércoles, 11 de septiembre de 2019 · 18:12

EMMA GORJÓN

Morante de la Puebla y Pablo Aguado, en mano a mano, se volvían a batir en duelo tras la goyesca de Ronda. En esta ocasión, Valladolid era el coso elegido en un cartel también con toros de Juan Pedro Domecq, Jandilla y Domingo Hernández. 

Morante no tuvo opciones con el primero, escaso de trapío y del que se pidió la devolución: fue además un toro mansurrón de libro. Detalles sueltos por la mano derecha del torero cigarrero contra el viento y contra la escasa fuerza del rajado animal. Varios pinchazos, pitos al torero y al toro. 

Pablo Aguado dejó su personal toreo impregnado sobre el ruedo pucelano en el segundo. Buenas verónicas de salida, con plena naturalidad, y brindis al público del sevillano. Basó los primeros compases de su faena en la mano derecha, por donde consiguió hondos y ligados muletazos. Más aislados pero igual de firmes fueron los naturales que le sopló Aguado al de Juan Pedro antes del pinchazo. Ovación. 

Silenciado resultó ante el tercero de la tarde José Antonio, un animal al que dejó bellas verónicas de inicio pero que no tuvo vida en la muleta.

El cuarto de Jandilla fue un animal bravo, un toro con más movilidad que los anteriores y al que dejó buenas verónicas de salida, especialmente dos finales de trazo muy pausado antes de la media. Brilló Iván García en banderillas y por la derecha de nuevo dejó un toreo pleno de arte el hispalense. Buenos naturales también, sabiendo medir al astado en sus terrenos y tiempos, antes de matar de estocada entera y pasear premio. 

Abrevió de nuevo Morante con el quinto, con el que de nuevo fue pitado. Sí es cierto que el viento molestó mucho la lidia, pero abrevió sin intentarlo apenas el diestro cigarrero. Varios pinchazos y pitos al torero. 

El sexto de la tarde de Domingo Hernández estaba mejor presentado que los anteriores. Buenas verónicas de inicio de Aguado, que fue desarmado en el quite por chicuelinas pero remató enrazado su empeño capotero. Predominó la mano izquierda en la labor del sevillano, que supo exprimir la condición del toro hasta ligar una faena con buenos momentos pero empañada por los aceros. Ovación final. 

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toros de Valladolid. Segunda de la Feria de Nuestra Señora de San Lorenzo. Corrida de toros. Tres cuartos de entrada. 

Toros de Juan Pedro Domecq, Jandilla y Domingo Hernández

Morante de la Puebla, pitos, silencio y pitos. 

Pablo Aguado, ovación, oreja y ovación. 

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