LOGROÑO

Gómez del Pilar reivindica en La Ribera su sinceridad

Pepe Moral dejó una gran faena sin espada ante el mejor toro de Miura de un encierro complicado
sábado, 21 de noviembre de 2020 · 16:40

FOTOS: CARLOS AÍSA-AFTs

Pepe Moral y Gómez del Pilar trenzaban, en la tarde de este 21 de noviembre, el paseíllo en el coso de La Ribera de Logroño para la primera de las dos corridas que cerraban la Gira de Reconstrucción. Se lidiaba un serio encierro de Miura. 

Tuvo facilidad y gusto Pepe Moral para lancear con soltura al altiricón primero, un caballo de hechuras al que le costó humillar en el percal del sevillano. También en el peto, donde empujó sin mucho afán, pero todo fue cambiando en la muleta. Doblones en el inicio de Pepe, sometiendo casi sin querer hasta descubrir la noble arrancada por el pitón izquierdo, por donde decidió gustarse y templar los viajes, que no terminaban de romper, pero eran muy aprovechables. Lástima la espada, porque la buena actuación del sevillano quedó emborronada por el acero. Silencio tras aviso.

Al segundo se fue a recibirlo Gómez del Pilar a la puerta de chiqueros, donde le pegó un larga cambiada antes de correrle bien para atrás mientras encelaba con el capote la humillación del toro. Lo puso largo al caballo Noé y allí se arrancó el de Miura para llevarse un gran puyazo. Y ni así se entregó el animal, poco agradecido al trato preciso que le fue dando Noé, que comprendió que tenía que entregarse él para conseguir rédito. Decisión y mucha firmeza en el trapo la de Gómez del Pilar, que se jugó el cuero para cortarle la oreja que concedió el palco tras un gran espadazo.

Más abierto de cara el cárdeno tercero, con el freno de mano echado siempre a la hora de embestir, y siempre con las manos por delante en el capote que no pudo lucir Pepe Moral. Y costaba meterlo en la muleta, tanto por la amplitud de pitones que lucía el animal como por la tremenda tendencia a venirse por dentro que tenía el toro a diestras. Este no era el primero, y aunque intentó Pepe ponerle gusto y se la echó como si fuera bueno, no se le vio al cárdeno entregado nunca. Sí tuvo Moral decisión e intención para robarle incluso algún natural suelto de buena factura. También a este lo pinchó y se fue sin premio de la tarde.

Al cuarto, arremangado de pitones y largo de lomo, le sopló también una larga cambiada Gómez del Pilar y allí mismo, en la puerta de chiqueros, lo lanceó con empeño y con brillantez el torero. Entendió Noé que había que provocar la embestida del animal, siempre con la entrega guardada y sin emplearse en el escaso recorrido que desplegaba. Pero anduvo inteligente Gómez del Pilar para ir robándole uno a uno los muletazos, más lucidos al natural, pero de mucho mérito por ambos pitones. Ofreció siempre el medio pecho, buscó el cite en el sitio del compromiso y no se tapó nunca en las mediocridades del toropara no pisar el acelerador. Fue una gran tarde de toros la que ofreció Noé, que mató al cierraplaza de pinchazo y estocada delantera para saludar una ovación.

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toros de La Ribera, Logroño. Gira de Reconstrucción. Corrida de toros. 

Cuatro toros de Miura, correctos de presencia. Manejable y con nobleza el altiricón primero; orientado y sin entrega el complicado segundo; vencido y sin entrega el renuente tercero; reservón y de viaje corto el cuarto.

Pepe Moral, silencio tras aviso y palmas.

Gómez del Pilar, oreja y ovación.

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