BOGOTÁ

La ambición y la responsabilidad

Jesús Enrique Colombo demuestra su sed de triunfo en su confirmación, con un responsable Manuel Escribano y un entregado Sebastián Vargas, con un encierro de El Manzanal
domingo, 9 de febrero de 2020 · 22:14

 

Llegaba el segundo festejo de la temporada en Bogotá, con un encierro de El Manzanal para la confirmación de alternativa en la Santamaría de Jesús Enrique Colombo. Como padrino, el veterano local Sebastián Vargas; de testigo ejercía el español Manuel Escribano.

El primer toro llevaba de nombre "Despreciado", número 115 de 571 kilos, un negro cornivuelto de buena estampa con el que Jesús Enrique Colombo confirmó alternativa, y en la capa hubo un remate con media de cartel. Toro banderillado por los tres matadores, después de un tumbo al jinete en el tercio de varas. En la muleta el toro se vino a menos, por lo que el venezolano abrevió y no tuvo suerte con el acero, siendo silenciado. 

El segundo toro se llamaba "Devoto", número 25, de 496 kilos, castaño ojo de perdiz, bocinero y de fina estampa, a quien Sebastián Vargas le instrumentó en la capa una variedad de lances. En el caballo el toro produjo dos tumbos al picador Colombia Velázquez. Los tres alternantes pusieron banderillas, destacándose el par de Vargas. En la muleta lo consintió mucho, pues lo llevó a media altura con derechazos, y cuando le corrió la mano el ejemplar era una carretilla. Faltó ligar, destacando algún natural. Mató en todo lo alto con efectividad, por lo que hubo petición de oreja que quedó en palmas.

De 549 kilos era el tercero, un jabonero sucio al cual Maniel Escribano recibió con dos largas cambiadas y remató con una chicuelina ajustadísima. El animal recibió una buena vara de Viloria y fue pareado por los tres matadores. Ya en la muleta, el toro se rajó y muy poco pudo hacer el matador, pues el ejemplar se quedó refugiado en tablas. Silencio. 

El cuarto llevaba por nombre "Discípulo", un negro cornicorto al que Sebastián Vargas le puso voluntad en capa y muleta, con una faena variada, y empezó a lloviznar siendo complicada la lidia. Hubo más voluntad qué profundidad, el toro perdió fuerzas y se vino a menos el matador lo remató de estocada un poquito imperfecta y ambos quedaron en silencio. 

Mucho valor tuvo Manuel Escribano con el quinto, con el piso completamente transformado en lodo. No rehuyó el compromiso que acostumbra sin perder la torería, y fue capaz de robar muletazos de mucho mérito al toro. Lástima de pinchazo a la hora de entrar a matar, porque quedó todo el premio en una vuelta al ruedo tras aviso.

Jesús Enrique Colombo dejó un saludo al sexto vistoso en capa y con el mérito que todo el encierro arrancaba a la cabalgadura. De forma franca en la muleta intentó de rodillas pero el toro empezó a refugiarse  en las tablas, sin embargo el torero le puso ganas  y un poco despegado tuvo altibajos. Estocada sin muleta y vuelta al ruedo. 

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toros Santamaría, Bogotá. Segunda de la Feria de la Libertad, corrida de toros. Media entrada en los tendidos.

Toros de El Manzanal, correctos de presentación.

Sebastián Vargas: palmas y silencio. 

Manuel Escribano: silencio y vuelta al ruedo tras aviso.

Jesús Enrique Colombo, que confirmaba alternativa: silencio y vuelta al ruedo.

FOTOS: DIEGO ALAIS / TEXTO: TOMÁS MONDRAGÓN Y DIEGO ALAIS

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